LA CASA (del Padre)

+ M.A.– R. I. P. –

Falleció ayer, a los 78 años de edad, literalmente con las botas puestas, trabajando en su huerto, en los brazos de su esposa y su hijo, rodeado por sus perrillos y el paisaje que tanto amaba.
Con la firme creencia en la vida eterna, dispuesto y en paz para recibir el Abrazo del Padre.

CRISTO ES NUESTRA PAZ

( para E., J., Jb. y F.)

Vuelven algunos ( y algunas) al cabo a La Casa del Padre. Educados en esa variante singular del judeo-cristianismo que es el catolicismo, pronto cambiaron el Dios Único por la Patria Única , se deslizaron de las procesiones a las manifestaciones, suplantaron al Papa por el Secretario General y el Paraíso por el Socialismo, al albur, hoy diríamos algorítmico, de la Historia.

Antifascistas que no revolucionarios, usaron el látigo contra los mercaderes hasta la extenuación, pero, de pronto y sin saber muy bien porqué, cayeron en el estanque de Siloé y, arrepentidos, dijeron que habían vuelto a ver la luz y emplearon mucho más años en pedir perdón por su herejía generacional que los transcurridos en sus desvaríos juveniles. Hubo incluso quienes de ese arrepentimiento hicieron profesión y hasta lucrativa, y otro sí quienes recuperaron públicamente la religión primitiva, retornando al nacional-catolicismo más explícito.

La lista de arrepentidos ( y arrepentidas) es larga y bien nutrida de conocidos nombres y apellidos, y ante ella muchos ( y muchas) se preguntan cómo y porqué se hicieron estas revueltas en el camino, aunque hay también quienes sentencian directamente que para tal camino no se necesitaban aquellas alforjas.

Y aunque se podrían hacer sugerentes estudios sociológicos y psicológicos- de hecho ya se han hecho unos cuantos- viene a ser conocido que volver a los orígenes más consuela que libera y que asumir el pasado críticamente hace cicatrizar el presente y abrirse al futuro nec spe nec metu, condición de la condición histórica vivida.

Pero claro, no todos ni todas pueden renunciar a cierta honestidad agresiva, y La Casa del Padre siempre está abierta y el Padre siempre está dispuesto a abrazar al Hijo Pródigo que, en la mayoría de los casos, debería haberse quedado a hacer los deberes en el Patio de los Gentiles…