ELÉCTRICAS ( escalofriantes)

Un viejo amigo, reconocido historiador de la economía, me decía hace poco que la cuestión del precio de la electricidad viene a ser un a modo de golpe de estado de guante blanco que pretende enfrentar a la ciudadanía con el gobierno.

No siendo ,más allá de mis obsesiones académicas ,sino un modesto experto en generalidades, tan solo puedo constatar las porfías verbales a calzón quitado que se cruzan la cúpula empresarial de la industria eléctrica y algunos miembros ( mayormente miembras) del gobierno.

Así y como comentaba el economista – y antiguo colega setentero de El Cárabo Revista de Ciencias Sociales – Joaquín Estefanía Moreira recientemente, el paternalismo de algunos altos cargos de la industria energética – «Mira Teresa, lo que tienes que hacer…» – cuando no las amenazas veladas y terroríficas , llevan ya un tiempo enfrentándose a la palabra exacta y ordenada de las ministras del ramo, mientras la supuesta leal oposición no hace sino de corifeo de quienes fuera de la orchestra reclaman una mayor bajada de impuestos y que cada uno se arregle como pueda , en pleno éxtasis de neoliberalismo de baratillo.

No sé, pero se me ocurre que si Manuel Vázquez Montalbán viviera y viera esta trajicomedia tan hispana como picaresca, se habría atusado el bigote y quizás hubiera cambiado su célebre afirmación de que en España manda la derecha desde los reyes godos por la de que desde el franquismo acá han mandado las empresas eléctricas que, a diferencia de lo que ocurre en la mayor parte de los países europeos, son mayormente privadas – o privatizadas durante el aznarato– a pesar de ser uno de los nutrientes b´ásicos de la actividad económica y de la vida ciudadana .

Pero, en fin, alguna ventajilla tendrá todo esto…Por ejemplo que ya nadie se atreverá a usar en las ejecuciones la silla eléctrica por el alto coste de cada descarga…Aunque , bueno, creo que en estos lares todavía sigue vigente el moderno garrote vil por defecto para el civil, y el fusilamiento al amanecer para el militar vil…O nada de nada…¿Pues no se abolió la pena de muerte?… Bueno, con tal de que este invierno no nos congelemos o acabemos electrocutades a base de hiperbólicas facturas…¡Ah las eléctricas, tan escalofriantes!

RELIGIONES ( modernas y postmodernas)

«La muerte de Stalin» ( no confundir con la por otro lado divertida película del mismo título, de Armando Iannucci, 2017) es un relato del escritor siciliano Leonardo Sciascia incluido en su obra  ‘Los tíos de Sicilia’ ( 1958). En dicha narración, Calogero, un comunista radical, se ríe del catolicismo rampante de su mujer, hasta que se entera de que su líder Stalin ha caído en desgracia y con él toda su creencia en lo que representaba la URSS…

Para quienes sostienen que la religión es algo del pasado, hay algunas manifestaciones en nuestra vida cotidiana que más bien invitan a pensar lo contrario. Pues como ya nos avisaron desde la Sociología (Durkheim) y la Psicología (Freud) en su momento, el fenómeno religioso – que en la civilización occidental ha estado fundamentalmente mediado por el judeocristianismo- habría de desdoblarse ,a instancias de la Ilustración, en religiones civiles, como de hecho así fue durante el siglo pasado en el caso del nacionalismo y el socialismo y de sus numerosas y variadas combinaciones.

Junto a esta idea de que la religión es algo periclitado, también viene manteniéndose un pseudo-crítica un tanto sardónica ante cualquier manifestación de estas religiones tradicionales o incluso de las religiones civiles mencionadas, sin atisbar que sus dogmas, ritos y membresía continúan siendo funcionalmente uno de los aspectos más importantes de la socialización. Pues, como también se apuntó oportunamente, la efervescencia colectiva que han generado y generan estos fenómenos no hace sino fortalecer los vínculos sociales, algo que también es perceptible en el caso de ciertas religiones civiles más novedosas como pueden ser el ecologismo o el feminismo.

Y es que, como antes se decía, lo que se echa por la puerta se cuela por la ventana, siendo una buena prueba de ello lo que actualmente está ocurriendo con el deporte y sobre todo con el «deporte rey» ,y todavía y más recientemente con todo lo relativo al mundo digital en este momento histórico en el que con ocasión de la pandemia del Covid-19 estamos en pleno proceso de «hibridación» .

Sería bueno por lo tanto,aceptar este carácter funcional también en el caso de las nuevas religiones civiles modernas y posmodernas, pues ello permitiría comprender y respetar mejor las religiones tradicionales y también comprender y respetar mejor a sus creyentes, que acaso no son tan diferentes de los hinchas del fútbol o de los hikikomori japoneses…Por supuesto siempre que no pretendan imponer un crucifijo, una bandera o una camiseta…

CRUCEROS ( y escarmentar en cabeza ajena)

Desfilan en las pasarelas mediáticas algunas de nuestras autoridades muy contentas, afirmando que uno de los indicios de «vuelta a la normalidad» es la llegada de algún gran crucero y sus correspondientes cruceristas.

Esta alegría contrasta con la preocupación de, por ejemplo, el alcalde de Lisboa, el socialista Fernando Medina, que por nada del mundo desea que cuando el turismo se recupere, se vuelva a la «anterior normalidad» en la que la ciudad quedaba colapsada, y para mayor inri, con una escalada sin límites de los alojamientos turísticos, ya totalmente controlados por multinacionales de servicios, que han desalojado del centro histórico a la población lisboeta, incrementando los precios de los alquileres un 110%.

Dice Medina que ha aprendido del escarmiento de Venecia y que limitará en la medida de sus fuerzas el tráfico masivo de mucha gente que deja «poco valor añadido en la ciudad»(sic).

Pero por estos lares, la pol´ítica de la derecha económica, en sus diferentes acepciones, no parece haberse enterado o no se quiere enterar de las consecuencias sociales de esas algarabías, y la análoga de la izquierda socialdemócrata, aun admitiendo la iniciativa privada, no se atreve, por lo visto, a controlarla.¿Será que ,como afirmaba Michel Foucault, los cambios en la superestructura política no son tan relevantes si se mantiene el mismo tipo de poder?

Teniendo en cuenta que más pronto o más tarde van a llegar esos fondos europeos que ya se ansían como ansiaban el maná los judíos siempre errantes, no estaría de más detenerse un momento y reflexionar sobre en qué se van a emplear para no engordar michelines desinflados o crear nuevas adiposidades ( cada vez hay más «VT» en nuestras calles.

Cuestión dif´ícil esta de la reflexión , pues todo indica que en la autosuficiente ola tecnocrática que nos invade, lo político , inter nos, no es sino , en términos marxistas, una superestructura muy lejana de la infraestructura, o que simplemente la incultura de nuestros mandamases ( y mandamasasof course) ha llegado hasta el punto de no tener ni idea del refranero popular, y consecuentemente del significado de «escarmentar en cabeza ajena»…

ALCALDÍAS (¿horteras?)

«En más de una ocasión,me he escandalizado de que los alcaldes no estén controlados, y de que se les conceda poder para destrozar las ciudades y privarlas de su carácter asentado a lo largo de siglos. Lo consiguen mediante obras superfluas y desdichadas que a menudo las vulgarizan y afean. Lo que ya me parece insólito es que también tengan poder para redecorarlas a su hortera antojo, como si fueran sus dormitorios; a pintarrajearlas de arriba abajo como parvularios«.

Estas palabras no proceden de ningún urbanista crítico ni de ninguna asociación de vecinos preocupada por su barrio. Pertenecen a la última columna publicada por Javier Marías, escritor de quien admiro su obra narrativa, pero con quien suelo discrepar a la hora de sus artículos de opinión, bastante exaltados y terminantes.

Pero en este caso, creo que su opinión, referida explícitamente a Barcelona e implícitamente a Madrid, no hace sino apuntar a un fenómeno que se ha generalizado en muchas ciudades y que Marías describe con mucha precisión en varios de sus aspectos.

Así, en la cuestión referida al poder de las alcaldías y de sus correspondientes mayorías consistoriales para decidir in extremis sobre los planes de urbanización sin mayores consultas que las burocráticamente fidelizadas. Y en relación a lo anterior, a la incapacidad de tener la menor perspectiva histórica, permitiéndose hacer y deshacer o, peor, deshacer y volver a hacer, edificios y manzanas enteras al calor de la especulación inmobiliaria. Y, por supuesto, en la mención acerca del infantilismo decorativo que a algunos ( y a algunas, of course ) hasta les parece alegre y combativo.

De todo lo anterior no cabe deducir sino que, amparados en una democracia formal abducida por las direcciones de los partidos políticos, las dinámicas municipales parecen mayormente más propias del caciquismo decimonónico que del ya bien entrado el siglo XXI que nos informa, relegando a los representantes y movimientos de la sociedad civil al silencio administrativo , como en otros tiempos la Inquisición relajaba a los reos al brazo secular para no contaminarse…

Pero, otro sí, el caracter hortera de algunas intervenciones, ¿ no resulta un tanto inquietante?

LA JUVENTUD ( o «Gaudeamus igitur…»)

Con la relajación del control social sobre la pandemia del COVID-19, parece haberse relajado también la tensión que a las autoridades y a algunos ciudadanos les ocasionaban los botellones, ahora reconducidos mayormente hacia los bares nocturnos y las discotecas.

Aun así la histeria procaz de que se ha hecho gala frente a este fenómeno en algunos momentos no ha ayudado nada a comprenderlo ,sobre todo cuando se ha hipersignificado criminalizando a la juventud.

A todo lo anterior ha contribuido sin duda la ausencia de profesionales de la psicología y la sociología en los comités de asesoramiento de la política anti-pandémica que se ha ido gestionando como si solo fuera una cuestión tecnocrático-sanitaria , pero también la desmemoria interesada de muchas de las personas implicadas respecto de su pasado juvenil o la estolidez cayetana de quienes jamás fueron de juerga.

Pues las imágenes que se han exhibido como muestras de degeneración y suciedad no son muy diferentes de las que habitualmente se han correspondido con las de las fiestas populares más tradicionales de ahora …y de siempre.

Además , es necesario considerar que , tras las restricciones del confinamiento y sus secuelas, un gran número de jóvenes ha debido renunciar a su salida a la vida social adulta en el tiempo y lugar que generacionalmente le correspondía, una salida en la que mostrar toda esa fuerza vital que, por otro lado y como se sabe, constituye la energía que alimentará la sociedad del futuro.

Pues, como decía recientemente el profesor Luis Alegre, de algo debe servir proclamar ese himno universitario por excelencia que dice » Gaudeamus igitur/ iuvenes dum sumus ( bis) / Post iucumdam iuventutem /post molestan senectutem/ nos habebit humus»…O sea : » Alegrémonos , por tanto /mientras seamos jóvenes (bis) /pues tras una divertida juventud / después de una incómoda vejez / nos recibirá la tierra…

DESCENDIENTES (¿ Una utopía?)

«Entre cuatro amigos hemos comprado una casa en la sierra para vivir juntos cuando nos jubilemos : seremos los últimos de nuestras respectivas familias ya que somos hijos sin hijos», me comentaba ayer una antigua colega de la universidad, cuando le llamé para felicitarle por su nuevo puesto como catedrática.

Y no sé porqué, pero he recordado aquella famosa película de John Ford titulada La taberna del irlandés (Donovan’s Reef, 1963) en la que un dulce John Wayne y una severa Elizabeth Allen disputan amorosamente por unos descendientes ajenos bajo la mirada de un siempre follonero Lee Marvin.

De manera que se me ha ocurrido que debe de ser muy dif´ícil tener algún sentimiento de futuro cuando se carece de descendientes biológicos o ideológicos, tal que le ocurrió al afamado neurólogo inglés Oliver Sacks, conocido por obras como El hombre que confundió a su mujer con un sombrero o Un antropólogo en Marte, que en una carta de despedida en la que comunicaba que tenía un cáncer terminal decía : «Dejaré de prestar atención a la política…No es indiferencia pero sí desprendimiento – todavía me preocupo profundamente por el Oriente Medio, sobre el calentamiento global, sobre el crecimiento de la desigualdad, pero esos ya no son mis asuntos: pertenecen al futuro».

Pues a un futuro innominado parece pertenecer todo aquello que no se ajusta al presentismo narcisista que amparándose en viejas fraternidades y nuevas sororidades renuncia a cualquier tipo de descendencia en la horizontalidad general básica que nos informa y que es una y otra y vez sancionada por el algoritmo de las plataformas digitales…

¡Ah! Descendientes…¿Una utopía?

MANU LEGUINECHE (revisited)

La Asociación Vasca de Periodistas y el Colegio Vasco de Periodistas han organizado recientemente un homenaje a Manu Leguineche, reportero trotero y escritor excelente, que significó un antes y un después en el periodismo contemporáneo.

Tomaron parte amigos y compañeros de profesión, entre ellos Diego Carcedo, pero más allá de los elogios merecidos y de las sabrosas anécdotas,fue sorprendente el dominio del lenguaje de que hicieron gala todos los invitados: palabras exactas, léxico nutrido y sintáxis redonda, cualidades que remiten a unos tiempos en los que el periodismo era también un género literario.

Y quizá sea este, el dominio del lenguaje, una de las grandes enseñanzas de la obra de Leguineche, junto, por supuesto, la erudición oportuna sobre los temas y la presencia inmediata, aun incómoda o incluso peligrosa, en los lugares de los acontecimientos.

Una gran enseñanza que se recrece al contemplar cómo tras la ambiciosa prosa periodística que se desarrolló en los primeros años de la Transición al rebufo de los grandes esfuerzos que hubo que realizar en el tardofranquismo, fue adelgazándose ,salvo excepciones, al calor de la abducción de los medios de comunicación por los intereses de los grandes grupos de presión ,como afirmaba el mismo periodista de Arrazua, avant-la-lêttre, en aquel famoso libro, diz que novela, titulado La Tribu.

Y es que «los hechos son sagrados , las opiniones libres, y Dios solo existe para quienes escriben editoriales»…pero , por favor, bien escritos…

¿SUB- LITERATURAS?

En una reciente entrevista transmitida por vía electrónica, le recordaban al reputado catedrático José -Carlos Mainer un párrafo de su excelente libro La escritura desatada. El mundo de las novelas, en el que consideraba manifestaciones de sub- literatura, ciertos premios literarios, las autoediciones y los blogs.

Se enmarcaba esta afirmación en un debate más amplio acerca de la democratización de la escritura desde fines del siglo pasado, fenómeno subsiguiente a la democratización de la lectura , por la vía educativa, a partir de las revoluciones decimonónicas.

Mainer y su interlocutor, el profesor José Lázaro, pasaban luego por encima de los premios – que con connotaciones más o menos promocionales han existido siempre – o de las autoediciones – más viejas que Carracuca en ausencia de mecenas privados o institucionales – y se centraron en los blogs, atribuyéndoles todos los males que hoy en día pueden afectar a lo literario y mayormente a los criterios de calidad ante la avalancha electrónica sobre la que se expanden.

Y aun reconociendo la sabiduría indudable del entrevistado, quedó tristemente en evidencia que sus premisas obedecían a una concepción del ámbito literario ajena a la evolución histórica tan agudamente analizada en otros lares como ,por ejemplo, en el caso de Pierre Bourdieu ( Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario) o de Claude Poliak – que ya distinguieron en su momento campos y sub- campos literarios sin hablar de sub- literatura- y, por supuesto, incapaz de comprender las diferentes dimensiones socio-culturales de la revolución digital.

Y es que, probablemente, suponer que la dinámica tradicional de editoriales , crítica , librerías y lectorado ha permanecido al margen de los grandes cambios que se han sucedido desde la crisis económica de 2008 y la pandemia del COVID-19 no ayuda a dar cuenta de lo que hoy esta ocurriendo en el cada vez más protéico mundo literario…

¡BOTELLÓN!

Acerca de los botellones juveniles que tanto están dando que hablar,decía recientemente Fernando Savater que a los 20 años no fue ni casto, ni abstemio, ni obediente, y que en recuperando «aquella subversiva edad seguro que no estaría lejos de los escandalosos y, sobre todo y ante todo, de las escandalosas».

No es don Fernando santo de mi devoción, y siempre me han gustado más sus libros que su «actitud cívica», aunque he de reconocer que en una ocasión le escuché una frase que me gustó mucho :»Se dice que todas las ideas son respetables, pero las ideas no son respetables, pues solo lo son las personas».Frase inteligente pero inútil en el caldo de cultivo cainita que nos ha informado desde Indíbil y Mandonio.

También en esta ocasión puede que las afirmaciones del filósofo guipuzcoano sean tan inteligentes como inútiles , pues es lógico que jóvenes y jóvenas estén hasta sus mismísimos respectivos tras el largo confinamiento y las drásticas condiciones de convivencia que les impiden dar rienda suelta a sus hormonas y al coup de foudre consiguiente.

Probablemente, y como ya se ha repetido más que la lista de las comarcas, si en los comités asesores de quienes deciden la política frente al COVID-19 hubiera ( habido) algún representante de la Sociología, la Psicología o, sin más, de la Juventud, se habría evitado una línea de acción meramente sanitaria y como mucho para-económica, y con ello la rebelión de las masas botellónicas que ha agudizado la de por sí edad del escándalo.

Pues pensar que nuestros jóvenes deben comportarse como cayetanos (y cayetanasof course) obedientes y que los que no lo hagan así o son «de fuera» o «canis y chonis» desmadrados, que , además, tienen como único objetivo destrozar escaparates, asaltar comercios y enfrentarse a las FOP, es un tanto burdo a fuer de absurdo.

Y aunque como decía el camisa vieja y sutil escritor mallorquín Llorenç Villalonga en sus Falses Memòries de Salvador Orlan, “la ironia irritava, perquè em temps de guerra les coses han de ser o blanc o negre…”, planteada la pandemia del COVID-19 como una guerra, más les valdría a nuestros mandamases ( y mandamasas, of course) tener en cuenta la globalidad de El arte de la Guerra de Sun Tzu que las estadísticas que les ofrecen los tecnocratillas de turno.

Pero acaso se esta hablando de otro país, de un país imposible en el que la juventud sea de verdad tenida en cuenta y no solo salga criminalizada en los medios de comunicación por hacer un…¡ Botellón!…

Comentarios:

  1. Aurelio Gutiérrezdice:Saváter se columpia mucho, a mi modo de ver, con sus boutades. Si el ilustre catedrático de ética hubiera pisado un ambulatorio sabría lo estúpido que resulta defender el derecho a drogarse con heroína y otros venenos y más con una argumentación muy endeble aunque entusiasta.
    Me quedo con buena parte de su libro «Humanismo impenitente» y lamento que muchos políticos no quieran mojarse con su parroquia a la hora de promover actitudes cívicas. Realmente, quizás esos botellones son inevitables.

LA CASA (del Padre)

+ M.A.– R. I. P. –

Falleció ayer, a los 78 años de edad, literalmente con las botas puestas, trabajando en su huerto, en los brazos de su esposa y su hijo, rodeado por sus perrillos y el paisaje que tanto amaba.
Con la firme creencia en la vida eterna, dispuesto y en paz para recibir el Abrazo del Padre.

CRISTO ES NUESTRA PAZ

( para E., J., Jb. y F.)

Vuelven algunos ( y algunas) al cabo a La Casa del Padre. Educados en esa variante singular del judeo-cristianismo que es el catolicismo, pronto cambiaron el Dios Único por la Patria Única , se deslizaron de las procesiones a las manifestaciones, suplantaron al Papa por el Secretario General y el Paraíso por el Socialismo, al albur, hoy diríamos algorítmico, de la Historia.

Antifascistas que no revolucionarios, usaron el látigo contra los mercaderes hasta la extenuación, pero, de pronto y sin saber muy bien porqué, cayeron en el estanque de Siloé y, arrepentidos, dijeron que habían vuelto a ver la luz y emplearon mucho más años en pedir perdón por su herejía generacional que los transcurridos en sus desvaríos juveniles. Hubo incluso quienes de ese arrepentimiento hicieron profesión y hasta lucrativa, y otro sí quienes recuperaron públicamente la religión primitiva, retornando al nacional-catolicismo más explícito.

La lista de arrepentidos ( y arrepentidas) es larga y bien nutrida de conocidos nombres y apellidos, y ante ella muchos ( y muchas) se preguntan cómo y porqué se hicieron estas revueltas en el camino, aunque hay también quienes sentencian directamente que para tal camino no se necesitaban aquellas alforjas.

Y aunque se podrían hacer sugerentes estudios sociológicos y psicológicos- de hecho ya se han hecho unos cuantos- viene a ser conocido que volver a los orígenes más consuela que libera y que asumir el pasado críticamente hace cicatrizar el presente y abrirse al futuro nec spe nec metu, condición de la condición histórica vivida.

Pero claro, no todos ni todas pueden renunciar a cierta honestidad agresiva, y La Casa del Padre siempre está abierta y el Padre siempre está dispuesto a abrazar al Hijo Pródigo que, en la mayoría de los casos, debería haberse quedado a hacer los deberes en el Patio de los Gentiles…