AUTORITARISMO ( y caerse del guindo )

¡ Vaya! Ha sido llegar y besar el Santo…Pues no esperaba que mi rentrée , anecdótica y moderadamente metafísica, pudiera desatar la ristra de «mierdicomentarios» de odiadores anónimos de esos que debe ( de) recibir en aluvión mi bloguero concomitante Javier Vizcaíno.

Y más allá y más acá de un minino que al escribir de uñitas no le da para la sintáxis y menos para la ortografía, los he enviado todos a la papelera pues se manifestaban drásticamente autoritarios acerca de mi nota sobre, precisamente, el autoritarismo.

Y era el tono general que , por supuesto, no había el menor atisbo del tal y menos en nuestros sacrosantos pagos, y otro sí que lo que nos falta es sentido de responsabilidad individual y de disciplina social, que es ,paradójicamente, lo que se deseaba , en sus fundamentos, dilucidar…

Y, uno, recuperando el espíritu de GALEUZCA, preferiría que en nuestros lares pudiera circular la crítica, como lo que es, es decir juicio o reflexión sobre algo, al modo como, por ejemplo, circula en Catalunya, donde nadie es tachado de irresponsable ni indisciplinado por decir públicamente que «a finales del siglo pasado se esperaba que los ciudadanos fueran inteligentes , audaces y decididos, y ahora, lo que se espera es que sean más sumisos, pacientes y obedientes», según señalaba sumariamente y hace poco Fèlix Riera.

Y ya que cada vez quedan menos dudas de que la gestión política de la crisis económica del 2008 y de la pandemia del COVID-19 han tenido , están teniendo, mucho que ver en este cambio de modelo de ciudadanía , aunque algunos ( y algunas) insistan en caerse de un guindo…Una y otra vez…

2 respuestas a «AUTORITARISMO ( y caerse del guindo )»

  1. Es un tema difícil intentar compaginar derechos y autoritarismos. Si alguien me insulta, tengo derecho a no reproducir sus insultos, pero, muchas veces, eso nos lleva a caer en un AUTORITARISMO profesional, adjetivo (profesional unido a autoritarismo) del que frecuentemente prescindimos.
    Hoy he esperado, junto con unos treinta coches en cada una de las direcciones, unos 15/20 minutos porque un repartidor ha dejado su camión en la carretera. eso sí, con los cuatro intermitentes, con la mala fortuna de que en dirección contraria venía un autobús que no podía maniobrar…. El autobús podía haber pasado y hacer, después, dos maniobras en lugar de una, pero no estaba por la labor… porque tenía razón. Más razón que los treinta coches, en cada dirección, que estábamos esperando.
    Uno y otro son casos claros de AUTORITARISMO PROFESIONAL.
    Cuando un periodista dice lo que quiere y en el tono que quiere, insultón, criticón, pseudoirónico… y no acepta respuestas en el mismo tono es AUTORITARISMO PROFESIONAL.
    Citas a un tu bloguero concomitante. Javier Vizcaino, que a mí me tiene baneado porque un día le intenté explicar la diferencia entre un cocidito madrileño y unos garbanzos estofados…. Hay otros tus blogueros concomitantes que publican o no los comentarios según, sin que medien insultos, están de acuerdo o no con sus planteamientos…. Incluso algunos, directamente, no admiten comentarios (prefiero no dar nombres por no meterte en un «fregao»). Están en su pleno derecho, pero es AUTORITARISMO PROFESIONAL, porque niegan el derecho a réplica… claro, siempre queda el autoritario discurso de “si no estas de acuerdo conmigo, no me leas”, como recientemente ha dicho un futbolista de VOX como respuesta a las críticas recibidas en redes sociales.
    Amigo Vicente…. El Autoritarismo, que rima con fascismo, casi siempre es “el de los otros”.
    Entiendo que alguien que, como tú, publica cosas contrarias a sus opiniones y que sistemáticamente es respetuoso incluso con sus “contrarios” decida que hay insultos que están mejor en la papelera de reciclaje… pero otros, entre ellos quien tu citas, lo hacen por mero autoritarismo profesional.
    Un saludo.

    1. Estimado colega: De mi bloguero concomitante solo he tomado una expresión que me ha parecido adecuada al tipo de mensajes altisonantes que algunas veces se reciben anónimamente. Por lo demás, poco tengo que añadir a tu comentario que agradezco por sus matices.Un cordial saludo.

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