BERGARA 1981

Aquella mañana de octubre de 1981 , subí  a la parte de atrás de mi 4L una pequeña maleta y dos cajas de cartón con libros, y salí de Pamplona por la Avenida de Guipúzcoa.

Al bajar el puerto de Lizarrusti, ya casi en la entrada de Beasain, me detuvo un control de la Guardia Civil.  Me pusieron contra la pared. Un número se me acercó por detrás y me preguntó: » Y esas cajas…». Y yo : » Son libros «. Y él: «¿Para qué?». Y yo: » Para leer». Y me dejaron continuar…

Bajo los soportales del Real Seminario de Bergara, sede de la UNED, me estaban esperando su entonces director, Luismari Bandrés, Juantxo Madariaga, coordinador del Departamento de Historia en el que había sacado una plaza, y Xabier Pardo, amigo pamplonica.

Fuimos a comer al Lasa y , después  , volvimos al Centro donde todo fue una larga sucesión  de  saludos y besos. Conocí así, en el PAS, a Iosu Goenaga, a Bea Urzelai y a Pili Cortazar…y luego a los colegas del Euskal Kultur Departamendua ( Jerardo Elortza , Juan Martín Elexpuru, entre otros) y a varios compañeros  como Juanito Etxeberria, Ana Carmen Azkarate, Miren Badiola , Koldo Larrañaga y tantos otros y otras.

A lo largo de estas casi cuatro décadas,  he participado en muchos y sugerentes proyectos: los cursos de homologación de andereños y maisus en colaboración con la Escuela de Magisterio de Eskoriatza, otros con el ICE de la UPV, la publicación de la revista La(s) Otra (s) Historia(S), la elaboración junto con Juantxo Madariaga de los Materiales para la Historia Contemporánea de Euskal Herria en  seis  tomos, los otros  nueve que coordiné en una insólita experiencia de historia local  con el apoyo decidido del Ayuntamiento de Bergara (y  sobre todo de Anaje Narbaitza), la Idazle Eskola dirigida por Tere Irastortza…y miles de horas de clases y reuniones.

Ayer cerré este capítulo fundamental de mi vida. Son muchas las cosas que me ha dado Bergara y su centro de la UNED: experiencia profesional, trabajo en grupo, solidaridad en los momentos difíciles…pero de quedarme con algo , me quedaría con ese euskera vizcaíno de Gipuzkoa que me sale sin más, como si lo hubiera hablado desde siempre…Yo, que continúo viéndome como un euskaldunberri más… Eskerrik asko!

3 respuestas a «BERGARA 1981»

  1. ¡Caramba! Es verdad eso que dicen que se queda uno sin palabras. En todo caso, mi reconocimiento personal más sincero a tu labor como docente en el poco tiempo que nos hemos conocido. Como no creo que te dediques sólo a pasear por Abandoibarra -aunque si fuera así tampoco me parecería mal- espero que podamos seguir disfrutando de esa prosa tuya tan incomprensible para mí a veces pero que, a su vez, tiene esos chispazos que tanto me gustan. Espero, que al menos, tengas una jubilación tan feliz como la mía. ¡Felicidades profesor!

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