Bilbao revisited: Poza 42

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Estoy en Poza 42, esperando a Patxi. Entré en este bar  por primera vez un sábado del otoño de 1972, al poco de cumplir diecisiete años.

Acababa de llegar de Pamplona y todo era nuevo para mi. La ciudad me resultó cerrada sobre sí misma,  gris y obscura .  El smog lo rodeaba todo, las fachadas de las casas estaban ennegrecidas y en cualquier esquina se podía pisar un charco  seco de carbonilla. Pero Bilbao era  una ciudad grande y aquello me resultó apasionante.

Por eso lo primero que hice, tras dejar mi equipaje en el Colegio Mayor Deusto , fue comenzar a caminar hasta que la ciudad se me escurrió de las manos ( supongo ahora que por el barrio de  Recalde. Aquel paseo inaugural fue el comienzo de muchas iniciaciones. Me enamoré de verdad por primera vez – se llamaba Marta-, asistí a la primera manifestación  ( un «salto» frente al Corte Inglés),  estudié por primera vez algo que llamaban «euskera batua»
,vi uno de los primeros amaneceres sin dormir ( con una  larga visita al Whisky Viejo), un jesuita me habló por primera vez del marxismo y comencé a leer con fervor a Ferdinand de Saussure. Y un día de partido me llevaron a la calle Poza –Pozas para los colegas- , justamente a este bar, y me enseñaron que el  Athletic , como el Barça , era algo más que un club.

Todavía vivíamos en el hervor del tardo-franquismo y pensábamos que «el mundo iba a cambiar de base». Un amigo  me pasó un libro de Walt Whitman  , en fotocopias porque estaba prohibido por la censura. Era «Hojas de hierba», y me deslumbró. Pero estoy seguro de que entonces no comprendí, no pude comprender, estos versos de los que sin embargo me acuerdo como si los estuviera releyendo ahora mismo:

«Veo hacia atrás los días en los que sudaba en la niebla

con lingüistas y polemistas,

no me burlo ni discuto…Observo y espero»

Esta historia, lo sé,  no es nada diferente a la de muchos y muchas de mi generación y sin embargo es original porque habla de los orígenes de muchas cosas que luego resultaron ser muy importantes. ¿ Y la tuya, querido lector, querida lectora?¿Cuál es la tuya? ¿Tuviste también una ciudad nueva? ¿Tuviste un Poza 42?

 

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