CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS (22.- Re-publica)

«No puede haber unos Presupuestos de emergencia sin un plan de reformas para un Estado fuerte y eficaz: es decir , menos sometido a los condicionantes nacionalistas y menos lastrado por los lujos de la ideología».

Aunque suelo leer todo lo que puedo sobre cuestiones políticas, no me gusta opinar sobre ellas más allá del círculo de mis amistades más íntimas porque sé, por formación y por experiencia, que sin solución de continuidad se conforman como las disputas religiosas del pasado.

Aun así, el párrafo anterior, extraído de un artículo publicado por la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, hace un par de días, me ha dado que pensar y no tanto por sus, repito, connotaciones políticas como por sus últimas palabras

Pues esta última frase- la de «los lujos de la ideología»- me ha recordado inmediatamente a la famosa teoría que defendió en su momento el miembro del Opus Dei y adalid de la tecnocracia Gonzalo Fernández de la Mora en su libro El crepúsculo de las ideologías ( 1965), tomada probablemente de los escritos del pensador conservador Daniel Bell, sobre todo en su obra El fin de la ideología (1960), teoría que defendía la inutilidad de las ideologías ante el triunfo universal del capitalismo y de la economía de mercado.

Sin embargo, esta renuncia explícita a lo ideológico, es decir al punto de vista más o menos justificado sobre la realidad, no puede ocultar , al menos, en este caso su afirmación implícita sobre la única ideología posible – lo que después se ha denominado «pensamiento único» o «políticamente correcto»- que en este caso se reclama de «un Estado fuerte y eficaz» como si esta institución suprema no se la supusiera «nacional».

Y al respecto, lo que se dice sin querer decirlo explícitamente aparece mucho más claramente expresado en otro párrafo del mismo artículo, que reza: «No puede haber una reagrupación nacional sin las renuncias explícitas de los los separatistas a la independencia y de los comunistas a la República».

Con lo cual, desvélase una tosca artimaña, pues la reagrupación nacional es vicaria del reforzamiento estatal, y de paso, como si fuera un aviso para el día de hoy, la República, como modelo y proyecto de Estado, queda del lado…¡de los comunistas!

Vamos, que parece que o detrás de quien ha dado a la luz este artículo no hay muchas ideas nuevas, o que tiene títulos (¿universitarios?) más falsos que un amadeo

11 respuestas a «CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS (22.- Re-publica)»

  1. Es que doña cayetana está convencida de que los que no piensan exactamente como ella….¡tienen ideología! Y eso, claro, es malo.
    La monarquia no es una ideología. El catolicismo no es una ideología, el neoliberalismo no es una ideología…..¡eso son hechos! ¡Son verdades!
    Es lo que tiene el ser grande de españa…y crérselo.
    Esta gentuza nos está haciendo volver al siglo XVIII. A río revuelto, ganancia de pescadores: este momento de crisis lo quieren aprovechar a tope. Cuidado con ellos.

  2. ¡Don Vicente, don Vicente! En qué cosas pierde usted el tiempo. En verdad me pasa algo parecido, desde hace años leo todos los días el Egin-Gara y con delectación los artículos de Álvarez-Solís. Alguien me comentó que el veneno, en pequeñas dosis, es bueno para la salud y me he vuelto adicto.

  3. Frantziako lehen ministro ohi baten, eta orain Barcelonako zinegotzi den iritzi artikulu bat ere hildo horretan zihoalakoan nago asteburu honetan. Ez da edonor txori hori eta Frantzian omenaldiak egiten dizkietelarik bai berak zein erregeak errepublikaren alde agertu zirenei, hemengo legalitateak 1936ko urriaren 1ean duela jatorria guztioi egia juridikotzat onartarazten digute. Oker ez banago, eta zuzendu bestela mesedez, anulatu gabe daude «movimiento nacional»aren aurka «rebelión» akusazio pean heriotz-zigorrera kondenatutako guztiak. Egia, eta badakit hitza horrela esanda ez duzula askorik maite, ere kendu nahi digute, justizia (Argentinako epaile baten esku) eta erreparaziorik ez dago ez horretarko itxaropenik.
    Gora Euzkadi Askatuta!
    Viva la República!

  4. De la lectura de extracto inicial yo creo que todo lo que afirmas (y te afirmas) a continuación, como tú dices varias veces, está implícito.
    Quien habla lo hace desde la oposición, creo. Igual quiere ella también renunciar a algunos lujos de su ideología… y eso estaría bien, no?
    Sin leer el artículo que mencionas es difícil juzgar la validez de tus deducciones.

    1. Gracias por el comentario, Luis. El artículo mencionado se publicó en EL PAIS del domingo pasado, 12 de abril, en la página 14 y bajo el título «Levantémonos»:https://elpais.com/elpais/2020/04/11/opinion/1586627849_330553.html
      La cuestión de «la superación de las ideologías» es un lugar común del pensamiento conservador desde los años sesenta y tuvo su precedente, como ya he apuntado, en el pensador norteamericano Daniel Bell y acaso su culmen en la obra de Francis Fukuyama, El fin de la Historia y el último hombre , de 1992: Gonzalo Fernández de la Mora se sumó a esta corriente que abría paso a la tecnocracia económica española tras el fin de la autarquía.
      Superar las ideologías – remedo civil de las religiones tradicionales- es tan difícil como acaso imposible, salvo que se acepte, precisamente como en las mentadas religiones, tener la verdad una y única- en este caso la verdad de la economía de mercado y el estado nacional- y tachar a todas las otras formas de pensamiento justamente de «ideologías».

  5. Acabo de leer tu respuesta. Respeto tu análisis. Ahora bien además de conservadurismo también existe el liberalismo en diversas vertientes. Me encantaría escucharte, con calma y una cervecera, porque es un tema que me interesa y soy un profano…

  6. Os felicito por el estomago que teneis, mi cuerpo tomo una primera dosis de las intervenciones de esta chica y quedo completamente empachado, por lo que ya cuando veo su cara en la pantalla se me produce un rechazo en el cuerpo que me obliga a cambiar de canal. A veces antes de conseguir cambiar de canal escucho algunas palabras a las que no presto atencion porque la expresion de su cara me lo dice todo, y muchas veces pienso que esta chica tiene alguna enfermedad que parece que la esta envenenando, aunque estas expresiones se dan con frecuencia en las manifestaciones de sus correligionarios.
    Rezuman odio.

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