CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS(19.Numeromanías significativas)

Yo también, y hasta hace poco, estaba muy pendiente de los datos que diariamente se hacían públicos sobre la evolución de la pandemia del COVID-19. Y lo hacía a pesar de mis reticencias acerca de la significación de lo cuantitativo a la hora de evaluar lo social, pues suponía que podía tomarse como un indicador al menos estadístico.

Pero a raíz de las noticias -confirmadas- de las formas y maneras en que se obtienen y ordenan tales datos, mis reticencias se han convertido en desconfianzas, pues no está claro que se distinga claramente entre los muertos por la infección y los demas fallecimientos, ni tampoco que el número de infectados que se ofrece tenga que ver con el total efectivo ya que no ha sido, no es y no se sabe si será posible contabilizar los infectados asintomáticos infectantes.

Sobre la primera cuestión, además, falta la referencia fundamental de cuántos fallecimientos eran habituales cada día y por qué causas. Y el segundo aspecto , a pesar de la planificación que al parecer está prevista para su detección, se abre todavía como un enorme vacío numérico que evoca a un agujero negro.

De manera que, reflexionando sobre la pragmática de esta exhibición sistemática y diaria de datos, y sin descartar una solapada intención sado-masoquista con sus correspondientes corchetes militaristas, comienzo a sospechar que tras este despliegue cuantitativo que no se corresponde mucho a casi nada, se manifiesta la antigua obsesión de la cuadratura del círculo: un deseo de mostrar un control cuadriculado sobre un círculo en expansión.

Y avanzando un poco más en la caracterización de esta apuesta, en la que están incurriendo todos los niveles del poder, quizá se puede llegar a apreciar, en su misma crisis numeromaníaca, un aviso a timoneles, en el sentido de que las cuentas del futuro deberán tender más a matizar lo cualitativo y no remitirse a las meras fórmulas de la ganancia del capital que convierten a los seres humanos en individuos contables, en datos para una una numerología que se pretende críptica y de altos vueltos , pero que en la mayoría de los casos no se distingue, a la hora de la verdad, de la anticuada cuenta de la vieja…

#yomequedoencasa #EtxeanGeratzenNaiz


5 respuestas a «CRÓNICAS DEL CORONAVIRUS(19.Numeromanías significativas)»

  1. Mi apreciación, Vicente, es más «a la pata la llana». Todos en Europa mienten y, además, saben que mienten. La duda es si lo hacen por «piedad» o porque consideran al ciudadano como un adolescente. El número de afectados se pudiera haber hecho de manera sencilla; pruebas a parte de la población siguiendo las técnicas de sondeos electorales. En cuanto a muertos, basta con saber sumar y restar. Media de fallecidos años anteriores en las mismas fechas y recuento de los actuales. Es una cuestión de voluntad, no de dinero ni de medios.

    1. Totalmente de acuerdo. Desde el principio, como matemático, he difundido en mi entorno esos dos mismos razonamientos.
      En cuanto al segundo, que me parece crucial y revelador, sí creo, que hay una restricción estadística interesada.

  2. No me recuerdes ese adjetivo «pertinaz» Me viene a la memoria aquél señor que firmaba «Pertinax» en este mismo periódico, de infausto recuerdo.

  3. Los datos, los datos de que son objetivos salvo para el que los emite. Pues eso para el que los emite y pueda obtener un beneficio.
    Por ejemplo una encuesta se hace con 1000 muestras, y sus resultados se aplican para 2.000.000 0 40.000.000 de los no encuestados.
    Psasa el tiempo y quien se acuerda de lo que decian las encuestas y la realidad. pues nadie salvo algun periodista de esos que son unos iluminati que parece que saben de todo y resulta que eso le venia bien por eso de ya lo decia yo.

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