ENSOÑACIONES( del paseante solitario)

Perseguido por las autoridades civiles y religiosas, incluso apedreada su casa por una multitud ,Jean- Jacques Rousseau se refugió en la Isla de Saint- Pierre, situada en el lago suizo de Bienne, durante un mes y medio desde el 12 de setiembre de 1765.

Años después, poco antes de su muerte, el luego célebre autor de obras como El Emilio o Las Confesiones , comenzó a escribir sus recuerdos de aquella breve estancia en un libro inacabado que se titularía Las ensoñaciones del paseante solitario.

Paseante irreductible, he vuelto leer esta obra poco a poco en estas largas tardes de otoño y pandemia, y más allá del tono jeremíaco que destilan la mayoría de sus páginas , me he detenido en su quinto paseo – el libro está ordenado por capítulos / paseos – , el dedicado a la reflexión sobre su modo de vida en dicha isla.

En ese capítulo, Rousseau confiesa que su mayor placer durante aquellos días fue el «precioso far niente» que le llevó a dedicarse a recorrer en sucesivas salidas toda la isla, sin preocuparse siquiera de desembalar los libros que se había llevado y cambiando los papelotes de su escritorio por flores y heno.

Entusiasta, como le sabemos, de paraísos perdidos y profeta de los recuperables, parece que en esta breve estancia Rousseau vivió la utopía, su utopía, para volver después al mundo de donde había escapado porque acaso no podía admitir la insoportable levedad del ser.

Sin duda, alguien como él no pudo llevar esa vida de alternancia entre la utopía escrita y la utopía vivida de no ser por las muchas amistades solidarias que tuvo a lo largo de los años, como la de los filósofos Denis Diderot o David Hume, y , sobre todo, por el mecenazgo de grandes mujeres ilustradas , como Louise d’Épinay que, al cabo, siempre le acogían, a pesar de su misoginia y de su desastrosa e irresponsable vida amorosa.

Pero, aun así, y como luego recordará Roland Barthes en el ya en otras ocasiones mentado Lo neutro, su ejemplo, el ejemplo de esta alternancia entre los paseos físicos y metafísicos, se ha convertido en un significante de interpretación múltiple que recuerda una vez más el viejo adagio de «know the poetry, not the poet», hoy tan olvidado por el puritanismo recalcitrante que, una vez más, no cesa de invadirnos desde el Imperio.


2 respuestas a «ENSOÑACIONES( del paseante solitario)»

  1. Hona hemen, Ibiltari-Paseante hori, Jean-Baptiste Orpustan-ek «Ibiltzale bakartuaren ametseriak» izenburuarekin itzulitako pdf-aren lotura. Jaun horrek frantses literatura euskaratzen hartu duen lana neurriz gainekoa da. Jakina da hari batek lotzen dituela Montaigne, Rousseau eta Proust; azken bion lanak zein Flauberten «Maitasunaren ikasten» ( L’Education Sentimentale) edo Baudelaireren «Poemak xipiak laxoan Parisko gogo ilundura» (Le spleen de Paris), besteak beste (Saint Simon, Marivaux edo Titus Lucretius Carus-en Naturaz…), guztiontzat eskuragarri bere web-gunean (tipirena.net). Mila esker Jean-Baptiste, eta gora zu (biba zu)!
    http://tipirena.net/Tipirena_-_Site_officiel_de_Jean-Baptiste_ORPUSTAN/III._Traductions_litteraires_files/Ibiltzale%20bakartuaren%20ame.pdf

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