IDUS DE MARZO

Ha pasado el idus de marzo y he sumado un año más a la cuenta de la vida, nada equiparable a la edad de una roca o de un océano… ¡ Ah seres de un día! que nos cantaba Píndaro.

En esta ocasión, además, la efeméride ha coincidido con la publicación de la columnilla – «entrada» que le dicen- número 1.300 de este blog dedicado a los paseos físicos y metafísicos que echó a andar allá por el 2016.

Y como siempre ,y ahora más si cabe, me he preguntado por estas escriturillas que nacieron de mixturas emergentes de la biblioteca de la Academia y de la botica de la Literatura.

Y he comprobado que, al cabo, todo lo publicado no ha sido , con alguna salvedad y ciertas licencias , sino una sucesión de breves ensayos en el sentido etimológico del término, es decir, intentonas más o menos acertadas de dar cuenta de lo que me rodeaba, sabiendo muy bien que me va más la síntesis que el análisis y la difusión que la investigación, por mucho que mi curriculum invierta aleatoriamente los términos.

Ha habido , sin embargo, temas una y otra vez recurrentes y recurridos, con ese cariz de la insistencia a veces tan pelma cuando no desasosegante. Y, sin duda- así lo he comprobado- la pandemia del COVID-19 se ha llevado muchas letras por todas las connotaciones que iban fibrilando en las relaciones personales, la educación, el trabajo, la sanidad, el comercio y hasta en el sexo, acelerando una revolución electrónica que ya se veía venir desde aquella otra gran crisis, diz que económica, de 2008.

Pero ahora las tornas han cambiado. La guerra de Ucrania está absorbiendo la atención,estimulada mayormente por una información que haría las delicias de Goebbels por su manifiesto carácter maniqueo y que exige respuestas emocionales inmediatas, torpes a fuer de primarias.

Aun así, y lo sabemos, la guerra pasará – un general de cuatro estrellas ha previsto su final como muy tarde para mayo- y más allá de la reorganización geopolítica y geo-económica que del conflicto y su resolución se haya generado, volveremos a lo que estábamos, o sea, hacia esta era post-covid que se anuncia de larga duración en terminología braudeliana y de la que nos habíamos olvidado…

¡A ver qué nos trae el próximo idus de marzo ! ¡ Y que no sea aquel «Tu quoque, fili mei?»  del año 44 a. C!

4 respuestas a «IDUS DE MARZO»

  1. Egunon, Vicente.
    En primer lugar, zorionak por haber «sumado un año más a la cuenta de la vida».
    En segundo lugar mi enorme admiración (y gratitud) por esas 1300 reflexiones que nos has regalado.
    Zorionak

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