¿INDEPENDENTISMO NO-NACIONALISTA?

Resultado de imagen de Chakir El Homrani ,

La verdad…No me gusta hablar directamente  de política  pues  a lo largo de los años he podido constatar que , además de ser un sustituto de las pasadas guerras de religión, la dinámica general  se desenvuelve en una inconsciencia  ( ¿ deliberadamente?) acrítica desde que  que los revolucionarios y reaccionarios que participaron en  el  octubre rojo de 1917 no fueron capaces de prever las  consecuencia anunciadas  el 14 de julio de 1789. Y digo esto por no poner ejemplos más próximos y sangrantes.

Aún así, cuando los medios de comunicación dan cuenta de  una situación mundial que tiene muchos visos  de semejanza   con los años veinte  del siglo pasado, hay ciertas  declaraciones un tanto sorprendentes no se sabe si por su  excesiva transparencia  o por su inocencia.

Tales las del Conseller de Treball de la Generalitat de Catalunya, Chakir El Homrani , miembro de ERC,  que afirmó  recientemente en una entrevista : » Para mí tener una República es el instrumento para cambiar a fondo la sociedad, soy independentista por la vía social, en absoluto identitaria», insistiendo en que   era partidario de un » independentismo  no-nacionalista».

Doctores tenía la Iglesia y hoy  (al parecer con algunos problemillas en ciertos casos) la Universidad, y supongo que harían bien en analizar estas palabras para delimitar su contenido  y sus consecuncias no tanto políticas – eso es fácil-  cuanto ideológicas-  es lo más difícil.

Pues  un «independentismo no-nacionalista» parece más bien la marca de un compañero de viaje  que usará el kilométrico mientras le interese el viaje y , luego , puede que se baje del tren o que incluso lo descarrile.

Ya he dicho al principio que no me gusta hablar de política y no me gusta porque en su momento se definió  como el «arte de lo posible «, pero , a la vista de lo comentado, más bien  parecería » el fraude de lo imposible»… y no sé si estamos  ya por la labor…

En fin , primera y última vez que me meto en estos berenjenales…Palabra de honor.

5 respuestas a «¿INDEPENDENTISMO NO-NACIONALISTA?»

  1. Barkatu zure iruzkina baino luzeagoa delako baina harira datorrela uste dut; Xavier Rubert de Ventós-ek dio

    – ¿Por qué y para qué quiere la independencia de Cataluña?

    – El Estado nación actual es una segmentación del país que ya no es funcional. Seguramente esto es una consecuencia de la crisis mundial. Francia es un caso clavado al de España, porque son estados con el diseño caducado. A medida que van dejando de ser funcionales, estos países acostumbrados a la soberanía nacional se empiezan a encontrar que no pueden justificar el Estado nación porque en realidad dependen de lo que diga Merkel, los chinos y los americanos. Como no se sabe muy bien por qué existen, los estados nación buscan maneras de justificarlo y hablan de identidad. Aunque hoy incluso la socialdemocracia la marca Merkel. Los catalanes hace tiempo que tenemos el culo pelado de vivir sin esa especie de legitimación.

    Hace más de veinte años escribí el libro ‘De la identidad a la independencia’ en el que exploraba esta cuestión. La soberanía ya no es lo que había sido y nosotros tenemos la oportunidad de dar una lección. La soberanía ha pasado de ser un concepto binario (tengo o no tengo) a un tema analógico (¿dónde tengo la soberanía?, ¿en qué?). Lo hicimos juntos, con Maragall y no estábamos del todo de acuerdo. Coincidíamos, sin embargo, en que, a pesar de que nuestro motor, aunque depende del sentimiento, sea el catalán, el volante no tiene que serlo. Es decir, este tipo de sentimiento no puede ser la base de que nos haga tomar decisiones.

    -¿Qué puede aportar una Cataluña independiente al mundo?

    – Precisamente podemos mostrar que sabemos dejar de lado la identidad. Podemos enseñar a Europa que la soberanía no es monográfica. A mis amigos franceses les digo: sois más pesados que los catalanistas, habláis constantemente de Asterix, del acento ‘français’ y de la tradición nacionalista francesa.

    Nosotros tenemos la oportunidad de limpiar eso que pasa aquí de los colores sentimentales e identitarios y de hacer simplemente un plebiscito cotidiano.

    Sorprendentemente, mientras que los franceses siguen defendiendo la ‘France éternelle’, nosotros somos más civiles. Resulta que los catalanes nos hemos hecho estatistas y los franceses se han hecho nacionalistas. Lo que tenemos que hacer aquí es el ‘national-building’.

    Yo soy bastante españolista y por eso creo que nos hemos de separar: su recelo es profundo y sistémico. El contraste entre unos y otros es abismal. Todos nos hemos topado con ello. Una vez me había reunido con un ministro español cuando me llamó mi hijo porque tenía problemas con la bicicleta y hablamos, claro, en catalán. Cuando colgué me preguntó: ‘ ‘Javier, cuando les hablas a tus hijos en catalán es como para dar testimonio de afirmación nacional, ¿no?’ Me quedé de piedra: ¿piensa que yo puedo hablar con mis hijos, con los que he hablado siempre en catalán, en otra lengua? ¿Quieres decir que esta gente son liberales? No, esta gente no quiere entenderlo. Nosotros, sin duda, aportamos una versión más flexible de la soberanía. Ellos, en cambio, tratan de hacer revivir una soberanía que serviría para la ciudad-estado de Roma, pero que hoy en día tiene muy poca eficacia.

  2. Bere burua españolistatzat duen independentista baten hitzak kopiatuko ditut; Xavier Rubert de Ventós-ek honela dio
    ¿Por qué y para qué quiere la independencia de Cataluña?

    – El Estado nación actual es una segmentación del país que ya no es funcional. Seguramente esto es una consecuencia de la crisis mundial. Francia es un caso clavado al de España, porque son estados con el diseño caducado. A medida que van dejando de ser funcionales, estos países acostumbrados a la soberanía nacional se empiezan a encontrar que no pueden justificar el Estado nación porque en realidad dependen de lo que diga Merkel, los chinos y los americanos. Como no se sabe muy bien por qué existen, los estados nación buscan maneras de justificarlo y hablan de identidad. Aunque hoy incluso la socialdemocracia la marca Merkel. Los catalanes hace tiempo que tenemos el culo pelado de vivir sin esa especie de legitimación.

    Hace más de veinte años escribí el libro ‘De la identidad a la independencia’ en el que exploraba esta cuestión. La soberanía ya no es lo que había sido y nosotros tenemos la oportunidad de dar una lección. La soberanía ha pasado de ser un concepto binario (tengo o no tengo) a un tema analógico (¿dónde tengo la soberanía?, ¿en qué?). Lo hicimos juntos, con Maragall y no estábamos del todo de acuerdo. Coincidíamos, sin embargo, en que, a pesar de que nuestro motor, aunque depende del sentimiento, sea el catalán, el volante no tiene que serlo. Es decir, este tipo de sentimiento no puede ser la base de que nos haga tomar decisiones.

    -¿Qué puede aportar una Cataluña independiente al mundo?

    – Precisamente podemos mostrar que sabemos dejar de lado la identidad. Podemos enseñar a Europa que la soberanía no es monográfica. A mis amigos franceses les digo: sois más pesados que los catalanistas, habláis constantemente de Asterix, del acento ‘français’ y de la tradición nacionalista francesa.

    Nosotros tenemos la oportunidad de limpiar eso que pasa aquí de los colores sentimentales e identitarios y de hacer simplemente un plebiscito cotidiano.

    Sorprendentemente, mientras que los franceses siguen defendiendo la ‘France éternelle’, nosotros somos más civiles. Resulta que los catalanes nos hemos hecho estatistas y los franceses se han hecho nacionalistas. Lo que tenemos que hacer aquí es el ‘national-building’.

    Yo soy bastante españolista y por eso creo que nos hemos de separar: su recelo es profundo y sistémico. El contraste entre unos y otros es abismal. Todos nos hemos topado con ello. Una vez me había reunido con un ministro español cuando me llamó mi hijo porque tenía problemas con la bicicleta y hablamos, claro, en catalán. Cuando colgué me preguntó: ‘ ‘Javier, cuando les hablas a tus hijos en catalán es como para dar testimonio de afirmación nacional, ¿no?’ Me quedé de piedra: ¿piensa que yo puedo hablar con mis hijos, con los que he hablado siempre en catalán, en otra lengua? ¿Quieres decir que esta gente son liberales? No, esta gente no quiere entenderlo. Nosotros, sin duda, aportamos una versión más flexible de la soberanía. Ellos, en cambio, tratan de hacer revivir una soberanía que serviría para la ciudad-estado de Roma, pero que hoy en día tiene muy poca eficacia.

    Gogorarazi nahiko nuke 1982tik 1994ra PSOEko diputatua izan zela Madrilen eta Bruselan. Barkatu luzeegia gertatu bada.

  3. Hacerse llamar Nacionalista o Republicano y mucho más comunista, en España lo criminalizan los poderes heredados del REGIMEN, ya que ellos que los exterminaron, ahora necesitan mostrase como victoriosos redentores.
    Todos los países avanzados del mundo son nacionalistas y además (los dos 1º) USA Republicana, CHINA comunista.
    La gran diferencia en ser NACIONALISTA (y hacérselo llamar) o ULTRA-Nacionalista ( y ocultarlo) consiste en que los primeros aceptan a los demás, mientras que los Ultras solo se aceptan así mismos y se imponen y someten a las demás minorías, aplicado por los Estados Nación que se han autodestruido como la URSS y Yugoslavia, Turquía y España llevan el mismo camino .

    La discordia de EUROPA está causada por los estados imperiales europeos. Ellos son el mayor peligro para la unidad política de EUROPA. El «brexit» y otros estados euroescépticos lo confirman. Rescatar a las naciones o regiones europeas vernáculas y verdaderas resultaría fácil, pero rescatar Estados como España resulta imposible.
    Cada Estado sigue con su interés particular de imponer, sus monarquías feudales, su idioma imperial, su ejército, sus colonias en otros estados, su oligarquía bancaria, , etc. etc.
    Norteamérica, Canadá incluida, están creadas por inmigrantes europeos de origen Anglo en su mayoría, pero conducen por la derecha y son republicanos. Han creado una convivencia con una bandera de unidad a la que adoran a la vez que a las naciones minoritarias las respetan, ya que les garantiza su esencias nacionales como a los AMIHS germánicos que viven con sus tradiciones feudales no muy lejos de la Snob New York. …Eso en España es incomprensible. …. A la nación vasca, hace 2 años la homenajearon públicamente en Washington, incluso hay estados donde se enseña el euskera en su universidad.
    Europa seguirá siendo un gallinero de imposiciones imperiales feudales, donde la bandera europea es un trapo sin la más mínima empatía de afinidad de hermandad y respeto a las minorías vernáculas.

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