La posmodernidad explicada a los gilis

gilipollas
 
  1. adjetivo/nombre común
    Esp. malsonante
    Que es excesivamente tonto, estúpido o lelo.
    «¡no hagas más el gilipollas y compórtate como una persona!»
    sinónimos: gilipolla, gilipuertas

 

Loved and broken Menorca. Es Grau: el pescado fresco del día era en realidad una dorada de piscifactoría (eso sí, con un par de hojas de lechuga).Como me acaban de pegar otra clavada -21 euros más IVA – me ha dado por la cosa teórica buscando la consolación de la filosofía.

Y así tomo como referencia un post de R. O. – él ya sabe quién es-  que reproducía esta magnífica propuesta: «Llegar a los cuarenta tiene sus desventajas y sus ventajas…No ves las letras de cerca, pero ves a los gilipollas de lejos».

Y ocúrreseme que hoy la gilipollez en cuanto que tal está vinculada a la posmodernidad que no ha pasado por la modernidad. Como todo esto queda muy conceptual, me permito transmutarme en fenomenólogo provisional, pasando a describir algunos fenómenos ad hoc.

Así, hacer apología de la comida sutil y deconstruida ( y evanescente…»quelques feuilles vertes» ) sin saber lo que es un cocido o un marmitako; otro sí, descubrir el último caldo sudafricano, sin tener la menor idea de  las variedades de los vinos que se hacen  a  menos de cien kilometros; promover paseos turísticos en bici – sin usar por supuesto el carril bici- y recorridos en patines por cualquier Gran Vía a cualquier hora de la semana laboral sin dejar ni un bar abierto los domingos para que los guiris , por lo menos, puedan hacer sus necesidades; tragarse novelones históricos y pretender luego- o a continuación, o mientras  se están leyendo-  encontrar los rastros de sangre ( es un decir) en las piedras de no se sabe qué catedrales o bosques del Baztán; abjurar repetidamente en Facebook de la jaula de grillos que es Facebook…

La lista sería larga y mi paciencia es corta. Hay muchos que se lamentan de los políticos, y no ya de los de nuestro entorno sino de los que envían portaaviones a Siria o de los que están  a punto de enviarlos. Pero supongo que mientras pensemos que por ponerle a una institución un nombre en inglés ya podemos permitirnos la posmodernidad, hartos  ya de modernidades viejunas ( del tipo libertad de expresión, ciudadanía , separación de poderes…), la gilipollez, en cuanto que tal, continuará campando a sus anchas.

A lo mejor hay que cumplir de una vez por todas cuarenta años ( edad, por otro lado, a partir de la cual según Manuel Vázquez Montalbán, ya no se puede perdonar nada a nadie)

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.