«LA VAGA AMBICIÓN» DE ANTONIO ORTUÑO

la vaga ambición

La «vaga ambición»  es la ambición de escribir,  y más, si cabe, de vivir de la escritura.

Así lo dejó bien claro en una de sus lúcidas intervenciones el escritor mexicano Antonio Ortuño en la presentación que se celebró el último día de mayo en la Sala Bastida de la Alhóndiga ( AZ) de Bilbao.

Acompañado por  Paul Viejo y la Directora de la Letra Eskola, Mónica Crespo, Ortuño fue desentrañando el hilo conductor de los seis relatos que se enhebran en La vaga ambición y acaso se puede decir que tuvo un buen comienzo y un mejor final.

Así, provocado hábilmente por Paul Viejo, Ortuño arremetió contra la idea de que la metaliteratura o la autoficción fueran en estos momentos algo más que una moda, pues se han practicado desde los orígenes de nuestra tradición occidental.

Y, al final,  a instancias del tambien escritor Pedro Ugarte, llevó a cabo una pormenorizada enumeración de los enemigos de tal vaga ambición:  en primer lugar, la pretensión de que pueda ser compartida por la pareja o   los amigos íntimos – y más si no son del ramo- , pues harán predominar, como es, por otra parte, muy lógico, la buena relación a la verdad crítica; después los hipotéticos colegas de taller literario  al que muchos y muchas acuden para resolver problemas  que se debieran evacuar en sesiones de psicoterapia; y, para terminar dónde suele comenzar todo, las editoriales que en perfecta y quizá inconsciente escala, se abducen unas a otras y a sus respectivas cuadras, publicando unas veces muy abitrariamente y, en otras, echando los originales recibidos directamente a la basura.

En fin, que en pocas ocasiones, la presentación de un libro, acto tan social como cultural, se puede convertir en una master-class, que fue lo que al cabo ocurrió , y cumplidamente,  con Antonio Ortuño y su La vaga ambición.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.