MEMORIAS ( y narcisismo recalcitrante)

Resultado de imagen de memorias de un

«Según Ernesto Sabato ´vivir consiste fundamentalmente en fabricar recuerdos para el futuro`.Rememoración paradójica que constituye una realidad-otra, que se desarrolla según sus propias leyes aflorando también aquello que nunca existió, aquello que nunca pudo existir pero que sin embargo existirá ya para siempre».

He recordado hoy el número 50 de los comentarios y aforismos recogidos en mi ya viejo libro Mapa Mudo ( 1997), cuando  me he enterado por la prensa de que, una vez más, dos personajes  de la vida local han comentado que «les están animando a escribir » sus memorias.

Es este ,el tema de la memoria, un inacabable, y sale y se pierde como un guadiana, emergiendo en unas ocasiones como testimonio supuestamente unipersonal y  en otras, las más alejadas, como esa imposible memoria histórica que lo es si acaso de cada grupo.

Pero parten todas sus manifestaciones del supuesto de que el lenguaje es puro, cristalino ,y que va recogiendo, como aquel ya famoso espejo itinerante de Stendhal, lo que va encontrando en el camino.

Sin embargo, hoy ya sabemos que esto no es exacta ni precisamente así – salvo ,una vez más, que se disponga de un guardaespaldas metafísico ( un dios) que lo puentee  – y que lo que  como individuos nos ha conformado colectivamente ( con sus sistemas narrativos, con sus léxicos   y con esas metáforas inconscientes que valen para todo – las catacresis ), como sujetos supone un esfuerzo continuo de  ajuste y aclaración.  Y, sobre todo, teniendo en cuenta  que , por lo tanto, y en conclusión, si se desea algo más que » expresarse» , hay que comenzar por dudar de que la expresividad  sea una función natural del lenguaje ( como afirma J.P. Eakin.

Por supuesto, es legítimo que cada quien escriba lo que le parezca y con el objetivo que se le ponga en la punta de la nariz – a nadie hay que romperle su juguete -pero de ahí a pretender hacer – o haber  hecho- algo más , aún en un sentido meramente informativo, se muestra la distancia que da cuenta de ese narcisismo recalcitrante, tan de moda en estos nuestros tiempos de selfies e instagram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.