PASEOS DE ABRIL DE 2022

26 DE ABRIL (Gernika)

Si ayer se podía rememorar la ilusión de un gran cambio político que se generó con la Revolución de los claveles portuguesa de 1974, hoy no puede evitarse el recuerdo del bombardeo de Gernika de 1937.

Además , y sin entrar en las raices de una guerra que más bien parece un conflicto entre USA y la Federación Rusa en suelo de una Europa impotente, las imágenes de la destrucción de algunas ciudades ucranias hogaño evocan excesivamente las de antaño de la villa foral.

Y si bien es cierto que en aquella guerra civil que siguió a aquel alzamiento incivil, hubo muchos bombardeos letales – basta recordar los 144 que se llevaron a cabo en Tarragona entre de mayo de 1937 y enero del 39 – el de Gernika se ha convertido acaso en un símbolo de todos ellos y de su crueldad.

Crueldad física y moral por la devastación generada y el elevado número de víctimas civiles. Crueldad institucional por la hipersignificación que histórica y tradicionalmente tuvo y ha tenido la villa foral y su árbol , tan universalizado por el bardo Iparraguirre. Crueldad emblemática, desde que Pablo Picasso pintó en los meses siguientes al bombardeo ese gran cuadro que, hoy residente en el Museo Reina Sofía de Madrid, se ha convertido en una referencia mundial.

Según el historiador Paul Preston, el conspirador y capitán carlista Jaime del Burgo- que ocupó con sus tropas los alrededores de la Casa de Juntas- preguntó a un oficial del Estado Mayor del General Mola: «¿Era necesario hacer esto?» y el oficial le contestó: «Esto hay que hacer con toda Vizcaya y con toda Cataluña».

Ya lo advirtió T. S. Eliot en 1922, al comienzo de su The Waste Land…»April is the cruellest month…»

25 DE ABRIL (revisited)

Un buen amigo me ha enviado esta mañana una grabación de Grândola Vila Morena -de José «Zeca» Afonso – en versión de Amália Rodrigues .Y la he escuchado de nuevo con un difuso placer melancólico. Pues esa canción ,como ya está recogido en los anales de la Historia, fue el desencadenante de los movimientos ,por supuesto militares, que iniciaron la Revolución Portuguesa de 1974.

Aquella Revolução dos Cravos se convirtió desde el punto de vista político en una constatación de que podía caer el penúltimo régimen autoritario de la Europa no comunista ,y también la muestra manifiesta de que algo así podía ocurrir en la España tardofranquista.

Pero de la misma manera que todo aquel gran movimiento abocó en una revolución burguesa en tono mayor ,despegándose de cualquier acento revolucionario más avanzado , no dejó de tener la virtualidad de formalizar un sentimiento de cambio radical ( ¿ hacia el Socialismo?) que necesitábamos («algunos y algunas» como solía decir Agustín García Calvo ) por estos alfoces .

Y es que acaso es esa expectación lo que más atrae del fenómeno revolucionario, esa esperanza en un una transformación radical abierta a todas las posibilidades , un sentimiento que ya expresó Inmanuel Kant en su celebre texto Qué es la ilustración ,años más tarde estrechamente glosado por Michel Foucault, y finalmente estirpado por este último a la luz de los descubrimientos de la Escuela de Annales francesa que no confiaba mucho ( en realidad, nada) en todo aquello que se inscribiera momentáneamente en la larga duración socio-económica.

Pero aún así y a pesar de todo,Grândola Vila Morena y la Revolución de los Claveles continúan suponiendo un antes y después para un par de generaciones que vivimos el mito de la revolución aunque solo fuera como guía de acumulación de fuerzas anti-fascistas ,pues, como muy bien advirtió Manuel Vázquez Montalbán, es muy posible que no hubiera tantos revolucionarios y revolucionarias pero si los suficientes como para intentar matizar un nuevo intento de revolución burguesa, esa todavía revolución pendiente en estos lares que siguen amparados en gran medida por el Trono y el Altar.

¡RITORNARE…!

Es rubia y menuda, la mirada de Nicole Kidman. De piel blanquísima, pesará unos cuarenta y cinco quilos, que hubiera dicho Josep Pla en su maravilloso Viaje en autobús.

Y en autobús volvemos tras visitar Lucca, una sucesión de plazas rodeadas de una larga y ancha muralla.

Y con la vuelta, se impone un ajuste de cuentas. Y se me ocurre hacerlo en un a modo de abecedario, que me gustaría en el tono de Joan Fuster, pero creo que me saldrá más bien al estilo de Rosalía…( con el concurso animado del KET familiar)

A, de Aperol-Spritz.

B, de Bocaccio y su Decamerón

C, de Cornelius, la trattoria más equilibrada que hemos conocido.

D, del Dante ,siempre arrepentido de haber nacido florentino.

E, de «Ecce Ancilla Domini» de dos mil Anunciaciones.

F, de la «fiorentina», esa chuleta tan cara que no puede competir con la vasco-navarra.

G, de Giovanni Papini . Clasificado 4 : Gravemente peligroso.

H, del Hermafrodita de los Uffizi

I, de «Info- chiuso»

J, de «¡Joder qué caro

K, de «ki lo  sá

L, de «laura» estudiantil y karaoke.

M, de Maquiavelo, sin ninguna duda, y con recomendación expresa, visto lo visto.

N, de FeltriNelli, todavía buenas librerías.

O, de Oh, oh ante el David de Miguel Ángel.

P, de Pratolini, Vasco y resistente.

Q, del Quintiliano de la Biblioteca Laurenciana

R, de «ricebuta fiscale»

S, de Siena.

T, de «fare il Tancredo»

U, de Ucrania, pero también de Palestina, o de Siria…o de…

V, del Vin Santo degli cantucci

W, de «¡wei qué chingón

X, de «ya no hay cine X…¡ qué poca calle tienes!«

Y, de «y hazme una foto»

Z, del Zá-Zá, ristorante.»

Pues eso…

¡SCRIVERE…!

En la visita a los Ufizzi, hoy me he detenido un buen rato ante el cuadro San Agustín en su gabinete,de Sandro Botticelli.

Se trata de una pintura al temple sobre tabla de un formato muy pequeño – mide 41 cm. de alto por 27 de ancho – y en ella se puede ver a Agustín de Hipona escribiendo acaso sus famosas y definitivas Confesiones, modelo de posteriores tales, memorias y autobiografías.

Según la crítica y la Historia del Arte ,el motivo de esta obra es muy clásico y evoca a un físico o sabio de la antiguedad, pero a mí lo que me ha parecido más sugerente ha sido ver bajo la mesa del escritor un buen número de fragmentos de papel, rotos y arrugados.

Pues a fuer de que la composición connote esas condiciones tan necesarias para quien desea escribir – o practicar en general un arte ( apartamiento, soledad, concentración…como muy bien destacó ,entre otros, André Maurois en Un arte de vivir ), denota sobre todo ese afán corrector que solo termina cuando se percibe que lo mejor es enemigo de lo bueno .

Algo, por cierto, difícil de percibir cuando se está poseído ( o poseída, of course) por esa manía de escribir que Roland Barthes refería como scripturire ,y que lleva a corregir y corregir, y sobre todo a borrar, en estos tiempos con un simple cursor virtual , pero no hace tanto comenzando un nuevo texto una vez eliminado físicamente el anterior…

Y entonces escribir se convierte en un trabajo tantálico por sin fin en el que el fin y el medio se acaban confundiendo en la mera acción , en ese intento de dar cuenta de una verdad sobre la realidad…Scrivere!

(escrito en la Trattoria Zá-Zá, chianti classico mediante)

¡LEGGERE…!

En una calle perdida de Florencia, cerca de la Accademia,he visto hoy una pequeña librería de lance – «Ginori» – y no he podido evitar solicitar del KET familiar un cuarto de hora de libre disposición.

Y habiéndoseme concedido por la Superioridad este tiempo franco, me he lanzado sobre sus estanterías y he encontrado un viejo ejemplar de Cronaca familiare, de Vasco Pratolini, una obra autobiográfica, primera de otras tantas de temática testimonial.

Pratolini fue un prolífico autor florentino, muy amigo de Elio Vittorini- a quien siempre se recordará no tanto por su Conversación en Sicilia sino por haber rechazado la publicación del luego tan mundialmente celebrado El Gatopardo, de G.T. di Lampedusa-.Como muchos jóvenes de su generación flirteó con el fascismo mussoliniano hasta que decepcionado pasó a la resistencia; reubicado en Roma, escribió más de veinte guiones entre ellos el de Rocco y sus hermanos (junto a Suso Cecchi d’Amico) de Luchino ViscontiPaisá de Roberto Rossellini entre otros y en 1954 y 1961 el director Valerio Zurlini filmó sus novelas Crónica familiar y Las muchachas de San Frediano.

Camino inverso, por cierto, al recorrido por el también florentino Giovanni Papini que de familia progresista pasó de un anarquismo ateo radical a un ferviente catolicismo con un intermedio fascista muy exaltado, hasta ingresar al final de su vida en la orden de los terciarios laicos franciscanos. Autor también prolífico, escribió obras memorables como Un uomo finito , Il libro nero – Nuovo diario o Gog ,rápidamente traducido al castellano durante el franquismo por su apología anti-comunista .

Pero claro, sobre Papini , a pesar de haber sido famoso y de que «las valkirias le deglutían con la mirada» ( otra vez Pla, que lo vio en varias ocasiones en los años veinte – del siglo pasado) hay un silencio total y resulta difícil encontrar libros suyos, incluso en librerías de segunda mano…Pues ya ni está ni se le espera… Sic transit gloria mundi!

¡PENSARE..!

Fue en la playa de Viareggio donde pude practicar hace casi cuarenta años una lección teórica muy bien aprendida : estaba tranquilamente nadando en paralelo a la costa cuando una fría corriente me arrastró hacia el interior del Tirreno, y ,tras luchar denodadamente contra ella sin éxito alguno, me dejé por fin llevar hasta que , de pronto, una gran ola cálida me devolvió hasta un arenal en el que pude hacer pie y salir…

Pues bien, mientras caminábamos hoy por su Passeggiata , preciosamente festoneada de luminosos chalets de estilo liberty , he entrado en una librería y me he dado de bruces, en un lugar destacado, con las Lettere dal Carcere , de Antonio Gramci, Premio Viareggio 1947 (a título póstumo ya que había fallecido en 1937 ).Ante mi manifiesta sorpresa, el librero, que pintaba tantas canas como el que suscribe, se ha confesado de inmediato un resiliente militante del PCI- desde el 1991 PDI.

A pesar de la alegre y un tanto nostálgica charla, no he comprado el libro, pues lo tengo desde hace más años que el episodio natatorio relatado. Y es que esas cartas son una magnífica introducción a los famosos Cuadernos de la cárcel, que en su momento me sirvieron para desasnarme del estalinismo general básico que, a fuer de útil, viví en el tardofranquismo.

Así que ha sido en la Toscana, junto al mar en el que me ví abocado a la nada practicando precisamente la nada, donde me he encontrado de nuevo con este pensador comunista que me salvó de la quema ideológica , para poder reafirmarme como post-comunista desde cierto abertzalismo íntimo, antes de ejercer tal que escéptico con efusiones místicas… Sin más, como suele decir mi hija…

¡ANDARE…!

Exhausto , me tiro sobre la cama y girando sobre mí mismo, levanto las piernas y coloco los pies desnudos sobre el cabezal para aliviarlos : es una antigua técnica que me recomendó mi sensei de karate-do cuando me dedicaba a tales menesteres.

Estoy ciertamente apalizado y no es para menos pues hemos recorrido media Toscana a uña de caballo para ocultar el oscuro deseo de visitar una vez más la estricta y medieval Siena, siempre enemiga de Florencia, sus florituras y sus Medici.

Gracias a lo que sea, Siena es todavía una ciudad pateable, y lo visible y visitable está en sus calles y plazas y no tanto en museos con entradas de colas kilométricas.

El larguísimo paseo de hoy ha comenzado con un Spritz-Aperol, aperitivo que ahora está de nuevo muy de moda, en la Piazza del Campo, (para mí « la placidad de la plaza en cuanto que plaza» en terminología a lo Heidegger )y ha finalizado comiendo en una esquina perdida, ocasión que he aprovechado para probar – y aprobar- la cerveza Irisbirra autónoma y heterónoma.

Ha sido , ciertamente, un buen día, alejados de las marabuntas peregrinas de turistas con palo-selfie en ristre y una admiración babeante e impenitente.

Cuando mis pies, y mis caderas ( y mis hombros) se han repuesto ,he vuelto al decubito supino ordinario y he abierto el libro de Josep Pla La vida amarga, por el capítulo «Records de Floréncia» que me he traído para la mesilla de noche y he leído: «¿ Para qué nos servirían el Duomo, el Campanile, el Batisttero, el Palazzo Vecchio…si no viniesen turistas.Nos moriríamos de hambre en medio de tantas bellezas y el Renacimiento entero no nos daría ni para un café con leche…», palabras pronunciadas por un camarero «que había meditado a fondo sobre el turismo»…en 1920.

Y ha descendido sobre mí un inmenso consuelo y he encontrado sentido, y mucho, a mi andare…en todos los sentidos.

¡VOLARE…!

Son las cinco y media de la mañana.Corre una fresca brisa primaveral y todavía no ha amanecido. En la parada del autobús tan sólo hay un par de guiris delgadurrios  y nosotros.
Por  fin llega el autobús del aeropuerto. Viene hasta los topes. Subimos. Los guiris se quedan rezagados:quieren pagar con tarjeta pero la que tienen no les vale, luego lo intentan en metálico pero con billetes de 50 euros que tampoco se aceptan.Comienza entonces una agria discusión.El conductor les conmina firmemente, a gritos, a   que se bajen y el personal comienza  a impacientarse.Me adelanto y pago sus billetes .Los recogen sin decir ni , como si les asistiera un derecho divino extraterritorial.Tampoco hacen amago alguno de agradecimiento: «Haz el bien y no mires a quien»-  decían los Hermanos Maristas en mi infancia.
Ya en el aeropuerto,una vez hecho el embarque,  el vuelo es rápido.Sin embargo,  a la llegada,  y pretendiendo conectar  con un nuevo vuelo, tras varias vueltas, trenecillo incluido, una desgraciada organización- confesa por uno de los operarios – nos hace  pasar  de nuevo por el control de seguridad.
Llevamos un documento europeo de viaje,pero nadie  nos ha comentado  si hay que hacer otro similar a la vuelta: todas oficinas ad hoc  están  cerradas a cal y canto.
Llegados al destino final, salimos a la calle sin que nadie  nos reclame el dichoso documento europeo dPLF que , por cierto, nos costó toda una tarde  cumplimentarlo.
Ya en el hotel, reflexiono sobre todo lo anterior  y concluyo que a pesar de la propaganda buenista hay gentes que son más  papistas que el Papa,  que hay ciudades que no están  preparadas para recibir – ni para despedir- turistas por mucho que se empeñen, y ,por fin que Europa continúa siendo una agrupación de una ineficacia clamorosa.

Y, no sé porqué, recuerdo aquello de  la familia, el municipio y el sindicato, bases articuladoras de la denominada democracia orgánica, aquella de la época del » Volare... «,  con el que Domenico Modugno ganó el Festival de San Remo de 1958…

MUSEOS( y motocicletas)

Los alrededores del Guggenheim bilbaíno están muy animados. Entre los grupos que se fotografían y auto-fotografían arremolinándose en torno al Puppy floreado, pasa una larga cola que se pierde en las profundidades por las que se accede a la entrada, bajando por unas siempre incómodas escaleras.

Y no es para menos, pues se exhibe una muestra titulada Motion. Autos, Art, Architecture que , comisariada por Norman Foster, expone un conjunto de 38 automóviles singulares en sus contextos históricos y artísticos, entre las propicias fechas del 8 de abril y el 18 de septiembre.

Habrá quien se pregunte qué pinta una exposición así en un sitio como este. Y hay una respuesta superficial y otra más, digamos, profunda.

La superficial, básica, elemental, f´ácil, es que un motivo así atrae a mucha gente que no ha pisado jamás un museo y no se le espera en el futuro, y la prueba empírica más directa son los casi 9.000 ( nueve mil) visitantes que ha atraído tan sólo en los dos días siguientes a su inauguración.

La respuesta más crítica, evaluativa y proyectiva, es que algunos museos, como el que se ha mencionado, se han aplicado a cumplir estrictamente, en la mayor parte de las ocasiones, las nuevas funciones que se les han atribuido en la post-modernidad, como templos de cultura análogos a los templos religiosos, haciendo del arte una vivencia tan sagrada para consagrados y consagradas, como incomprensible para paganos y paganas, si bien , de vez en cuando, aceptan expresiones que , partiendo de la «cultura popular»,asumen la condición de artísticas por el ámbito en el que se exponen- aquí habría que citar de nuevo al Pierre Bourdieu de La distinción. Crítica social del gusto …¿O recordar el urinario de Marcel Duchamp?

Y en principio, nada habría que objetar pues, como diría el Príncipe Salina, se trata de un signo más de estos tiempos en los que nos ha tocado vivir. Más bien habría que felicitar a quienes son capaces de mantener este equilibrio de funambulista experto que sabe estar siempre en la pomada.

Por todo cual, y como recordaba recientemente un periódico local, Motion. Autos, Art, Architecture «puede convertirse en la muestra más vista de los 25 años de la historia del Guggenheim, lugar que ocupa en estos momentos...El arte de la motocicleta«, una expo de 2001.

MATILDE HUICI (la republicana)

Matilde Huici Navaz ( Pamplona 1890- Santiago de Chile 1965)

Se celebra hoy un nuevo aniversario de la proclamación de la II República Española, último intento, también frustrado, de despegar de la piel de toro los liquenes verdosos del Antiguo Régimen, muy antiguo y muy régimen.

La conciencia ( histórica o lo que sea) al respecto parece mostrarse muy vaporosa sobre todo para las nuevas generaciones de milenials, salvo en los casos en los que haya habido alguna anécdota familiar, revestida de ejecuciones o exilios: no hace tanto que un alumno mío de primero de carrera – cuando ya comenzaba a denominarse «Grado»- mencionó a Franco como «un Rey» y otro tal preguntó «quiénes eran los carlistas», por no mencionar el apelativo de «rojos» utilizado por otro más en una exposición temática.

Y , desde luego y mayormente en mi familia ha habido de todo, predominando el toque nacionalista ( vasco, por supuesto ) aunque siempre con un toque liberal, como el de mi abuelo Ataulfo Urmeneta, padre de Miguel Javier Urmeneta, un vasquista poliédrico.

Pero también hubo republicanos, y particularnente una republicana , Matilde Huici, lejana pariente recuperada al cabo de los años por la indagación histórica, por ejemplo de la mano de Mª Nieves San Martín Montilla , o Ángel García Sanz.

Esta señora, que ya insistía en firmar tambien con su segundo apellido -«Matilde Huici Navaz» ,ha salido en estas columnillas más de una vez , pero no me resisto a volver a publicar «lo que un día escribí , pensando en ti…»:

«Matilde Huici nació en Pamplona en 1890. Estudió Magisterio  en Bilbao y Leyes en la Universidad Complutense de Madrid. Gracias a  una beca de la Junta de Ampliación de Estudios, pudo desplazarse a Vermont (USA)  donde se especializó en Pedagogía.

Militante socialista, fue miembro de una generación de mujeres cultas, comprometidas y feministas, siendo compañera de Clara Campoamor, María de Maeztu y Victoria Kent con las que  fundó  la Asociación de Mujeres Españolas Universitarias. Viajó a la URSS y volvió entusiasmada  y radicalizada. Desempeñó varios cargos políticos durante el periodo republicano y,  cuando estalló el levantamiento militar,  trabajó en la Sociedad de Naciones (hoy ONU) y  posteriomente se exiló en Chile, mientras sus más próximos eran  fusilados.

En Chile, creó una red educativa dirigida a la primera infancia de la que todavía quedan algunos centros y , por fin, murió en Santiago de Chile en 1965.

Sabían muy bien los franquistas a quién quitaban de en medio.  La cuestión era “limpiar la patria”  y a algunas,como a Matilde Huici, les tocó un castigo doble por ser mujeres y además cultas…»

PRO(cesiones)

Caminaba tranquilamente entre un flojo viento sur primaveral cuando he oído el claro clarín del toque de llamada. La verdad es que me he quedado muy sorprendido, pues no lo había escuchado desde la mili y además no acababa de saber de dónde provenía.

Casi de inmediato se ha podido escuchar un potente redoble de tambores y por la esquina izquierda han aparecido los capirotes de una cofradía de largo y muy expresivo nombre, en perfecta formación e inmejorable paso un-os-ep-aro .

De inmediato he recordado la tradicional vinculación de estos desfiles procesionales con los desfiles militares sin que sea necesario evocar el tan célebre y mediático del Cristo de la Buena Muerte , protagonizado por la Legión Española.

He seguido la comitiva con curiosidad para aprovechar los ecos de las diferentes melodías militares que se iban tocando y se me han ocurrido algunas cosas , siempre con ese filtro más o menos consciente de sociólogo-en-excedencia que no puedo evitar.

Así, por ejemplo, me ha venido a la cabeza, cómo estas organizaciones religioso- militares conservan aquel vínculo primigenio quizás antropológico y evidentemente societario que, entre otras funciones, sirvió de articulación básica para algunas de las organizaciones que aparecieron durante los periodos de dictadura más crudos de nuestra historia reciente, como el somatén durante el «Directorio» de Miguel Primo de Rivera, por no poner ejemplos más recientes.

Otro sí, cómo de aquellas y estas procesiones surgieron lo que luego se llamaron primero «procesiones cívicas» y más tarde «manifestaciones» ,que en perfecta analogía permitieron el tránsito a la modernidad en movimientos sociales impulsados por religiones civiles como el socialismo, el nacionalismo y sus diversas y variadas combinaciones.

Un modo de organización social , por cierto, que ha llegado hasta hoy ,y cuyo contraste, manifiesto en el hipotético encuentro entre una manifestación (¿obrera?) con sus pancartas y consignas y un desfile procesional con sus cruces y estandartes , haría las delicias del sociólogo R. K. Merton, a la hora de ejemplarizar sus teorías sobre las funciones manifiestas y las funciones latentes de una sociedad…¿ como la nuestra? …Pro-cesiones…

EL OBISPO ( emérito de Solsona)

«El obispo de Solsona ha tenido dos gemelas» he leído en un periódico. ¡Buen tema para ese escritor fino y agudo que es Quim Monzó ! Así que haré lo que pueda- Ya, ya sé que es Lunes Santo, y con todos mis respetos a les creyentes, me acojo al dicho de » lo cortés no quita lo valiente».

Para empezar el obispo en cuestión – «¡No digáis nombres, no digáis nombres!» -ya no es tal sino «emérito», pues anunció prudentemente en agosto de 2021 su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis por motivos «estrictamente personales». Y quien ha tenido las gemelas es, obviously, la mujer con la que en su momento mantuvo contacto carnal – «¡No digáis nombres, no digáis nombres!» -, por cierto, y con perdón,una escritora de novela erótica y satánica – Oh my God!

Estos eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa Católica de vez en cuando, por persistir en el celibato que en las iglesias cristianas hermanas ya fue abolido tiempo ha, no dejan de recuperar una vieja costumbre eclesial que, a pesar de ser negada canónicamente, se ha mantenido durante muchos años si bien de una manera más implícita o menos explícita.

Desde luego poco se sabe al respecto sobre las últimas centurias, todo lo más que pudiera tener que ver con todo esto- ¿sexo… amor?, ad hoc ahora hay que andar con pies de plomo y más afilado que la navaja de Ockham – parece estar abducido por una homosexualidad rayante frecuentemente en la pedofilia, como en los recientes tiempos está saliendo a la luz y a les taquígrafes.

Pero ahora que estoy releyendo el Decamerón de Giovanni Boccaccio, me ha venido a la mente la novela segunda de la Primer Jornada . En ella , un judío, de nombre Abraham ( of course), a quien se pretende convertir a la verdadera fe, decide ir a Roma para comprobar la realidad de aquella Iglesia Católica Apostólica y Romana , y en contemplando la simonía sistemática,el desparpajo lujurioso de cardenalato y el enriquecimiento ilícito de muchos de los clérigos, vuelve con la convicción de que ,si a pesar de todo , dicha religión «aumenta y más luciente y clara se vuelve» debe ser porque en verdad «el Espíritu Santo es su fundamento y sostén», por lo decide bautizarse…»¡No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia!«

Desde luego, los tiempos han cambiado, y quizás ahora el rechazo de ese mundo que se esconde tras la cruz sea el de la espada inmobiliaria que está movilizando tantos bienes donados en su momento o inmatriculados en tropel para hacer un pingüe negocio, mayormente y una vez más bajo la protección de algún que otro Príncipe.

Y, conclusivamente, que el obispo em´érito de Solsona haya tenido un par…de gemelas no puede ser sino motivo de pública felicitación porque por lo menos ha sabido marcharse a tiempo, y no como otros que pretenden servir a dos amos a la vez.

LLENABAIS EL MUNDO… ( Mundua betetzen zenuten, de Tere Irastortza)

Al punto de escribir esta breve crónica he de resguardarme en el refugio de la objetividad de lo subjetivo que reclamaba Max Weber para algunas de sus investigaciones comprensivas.

Pues he de objetivarme en condiciones adversas, la primera y la más importante de las cuales es esta lengua castellana que, por otro lado, tengo en tanta estima.

Y ocurre que me pregunto ¿ cómo hablar de Tere Irastortza sino en euskera , cuando esta ha sido la lengua que nos ha vinculado desde el principio hasta hoy mismo? ¿ Si ha sido la lengua en la que he participado , con mucho gusto y durante tantos años, en la IDAZLE ESKOLA que ella dirige desde 2002? ¿ Cuándo ha sido mi mentora y primera lectora crítica de los pequeños ensayos publicados en Hegats: literatur aldizkaria?

Y, sin embargo, es necesario.Y no solo por la continuidad de estas columnas, sino por la reciente aparición de Llenabais el mundo- Mundua betetzen zenuten ( Olifante. Ediciones de poesía, 2022), la edición bilingüe de una de sus últimas obras.

Porque esta obra supone el acceso de un lectorado nuevo a la escritura de esta poeta ( y ensayista) que ha sido galardonada por dos veces (en 1980 y en 2003) con el Premio de la Crítica y de la que hasta ahora tan solo habían sido traducidos algunos poemas publicados en antologías en castellano, pero también en catalán , gallego, inglés, francés o italiano.

Una poeta para la que lo cotidiano, casi como un juicio sintético a priori, desciende de un firmamento puro iluminando las ocupaciones terrestres, de las que sin embargo se nutre sin cesar entre sus huecos y momentos más elementales: «Halakoxea dun biluztasuna, / barren igarria larru-azalean / eta zerua larru-pean» …» Esa es la desnudez: / intimidad que se adivina a flor de piel, / cielo bajo la piel»…

Ah, pero…He aquí que en el original en euskera se ha utilizado el hitano– un «dun» por un «da»- el peculiar tuteo que existe en el euskara , en este caso para su utilización entre mujeres… Y,claro, de la traducción también tengo que hablar porque junto con Jon Iñaki Lasa y Antonio Méndez, he participado en la revisión del texto que la misma Tere Irastortza había traducido.Espero que nuestras sugerencias hayan ayudado a mantener el tono del libro.

En fin, que a la alegría de ver esta obra como propuesta para nuevos lectores y lectoras , se suma la esperanza de atisbar, en términos de Pierre Bourdieu, que el espacio literario vasco puede proyectarse más allá de sus fronteras lingüísticas sin renunciar a la lengua  que lo circunscribe…

IBANT OBSCURI…

Conticuere omnes…Prietas las filas en el hemiciclo, se impone poco a poco el silencio.

A las cinco de la tarde, la Presidenta, nieta de un hombre tan leal a la República que bombardeó la Generalitat en 1934 y luego fue fusilado por Franco en 1937, saluda a los y las presentes y convoca al ausente que pronto aparecerá en las pantallas dispuestas ad hoc. Sus palabras recuerdan la proximidad moral de quienes no siendo Europa se siente europeos, casi españoles.

Intentique ora tenebant…Por fin aparece el Actor-Presidente en ropa caqui de campaña.

Héroe virgiliano, con sus versos , en diez minutos, conduce hábilmente a los y las concurrentes del Infierno de la Guerra al Paraíso de la Paz, reclamando del ámbito privado el boicot empresarial y del gobierno más armas ofensivas para soslayar el Purgatorio.

Recuerda al efecto que la Avenida de los Cuerpos en el barrio Sklovazod de Bucha, fruto de la perfidia del Oso Ruso mientras no se demuestre lo contrario, se puede comprender mejor evocando la Gernika destruida de 1937 en otro abril tan cruel como este de 2022 – «April is the cruellest month…» T. S. Eliot- provocando una tímida algarabía en una de las bancadas más pobladas.

Dadas las oportunas gracias por el vívido testimonio, también en la lengua vernácula- estridentemente traducida, por cierto- del ahora General-en-Jefe, nuestro Presidente Polivalente ab alto toro , en otros diez minutos, se ratifica en la europeidad del conflicto – ¡ Estamos Unidos! – y su relevancia para el futuro.

Al cabo, la sesión se da por concluida, mientras en paralelo, el JEMAD – Jefe del Estado Mayor de la Defensa – ya da por vencido al Agresor, apuntando que a partir de mayo será necesario observar con detenimiento los movimientos arbóreos del Panda Chino, mudo pero sonriente como los antiguos mandarines, y con el manual de Sun Tzu en ristre.

Y diputados y diputadas y senadores y senadoras, invitados e invitadas, van poco a poco abandonando el hemiciclo entre saludos y abrazos, todos alegres y combativos ( y combativas, of course), felicitándose por haber cumplido con su deber…Ibant obscuri sola sub nocte per umbram

FAMILIA ( el origen de la)

El origen de la familia, la propiedad privada y el estado | Las Rojas

Mikel eta Asisko Urmeneta nere lehengusuentzat

Para apartarme de la rumia apocalíptica que mencionaba en un artículo reciente el ex-ministro Manuel Castells el Breve, me he dedicado este fin de semana ha reordenar la sección filosófica de mi biblioteca.

Pues bien, en la , digamos, sección dedicada al marxismo, amplia, matizada y bastante completa por acumulación histórica, me he encontrado con una amarillenta edición de El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado del sintético Federico Engels …¡de 1918! Y entonces he recordado que me hice con este libro en una saca familiar que se hizo a la muerte de mi tío Augusto Urmeneta.

El tío Augusto era en realidad un tío-abuelo, o sea, un hermano de mi abuelo Ataulfo  Urmeneta, jelkide de pro, que vivía  en la casa originaria de Pamplona, en compañía de mis tíos carnales Sure (Resurrección) y Miguel. Tenía en aquella casa un cuarto propio y un pequeño despacho que daba sobre el Paseo de Sarasate- siempre llamado “de Valencia”- que utilizaba para sus menesteres como representante de la famosa casa Roca, dedicada a la venta de productos sanitarios.

Era un hombre alto , enjuto y fibroso y hacía una apología permanente del bien estirarse  para mantenerse en forma, de lo cual  daba  continuas muestras prácticas en cualquier momento y lugar. Además se procuraba una incesante actividad con un toque “sportif” que se manifestaba en largos paseos y en extenuantes partidos de pelota que jugaba en  un exclusivo club al que sólo podían acudir  hombres, de nombre Larraina.

Soltero irredento, se le conocieron varias novias y la leyenda familiar dice que, ya en el lecho de muerte, se casó por poderes con una de ellas, que vivía en Sudamérica.

Este tío Augusto me caía muy bien y siempre lo he recordado como un ejemplo de vida libre en un contexto bastante encorsetado por los apellidos y la religión (por supuesto, católica): probablemente ha sido el antecedente de una vertiente familiar abierta y liberal que ya ha dado algunos frutos.

El tío Augusto, además, siempre tenía   a mano algún regalo y yo apreciaba particularmente unas pequeña agendas de la casa Roca, encuadernadas en cuero, que cada año me daba por navidades y que me sirvieron para garabatear mis primeros diarios, esos que con el tiempo se convirtieron en dietarios y que han nutrido luego todas mis escrituras…

DE BOFETONES ( y guerras)

Mientras los tutólogos y tutólogas de turno se desgañitaban intentando dilucidar el final mediato o inmediato de la llamada Guerra de Ucrania, condenando rigurosamente vigilados todo tipo de violencia pero mayormente la explícita del Oso Ruso de tan aciago nombre como la vacuna ídem, las televisiones del mundo mundial mostraban en vivo y en directo la espléndida hostia vaquera – tipo Wild Wild West – que Will Smith le daba a Chris Rock, bajo los focos del Teatro Dolby de Los Ángeles.

De manera que esa grandiosa muestra de horteridad supina en que se ha convertido la ceremonia de entrega de los Oscars ,tuvo su episodio macarra heteropatriarcal llevando a la palestra un antes y un después, es decir, generando un hecho histórico que ha sido algorítmicamente globalizado por el conglomerado electrónico ad hoc.

Y si bien los rostros de algunos y algunas concurrentes, mismamente disfrazados de chonis y canis, parecían manifestar su sorpresa en un a modo de «corte epistemológico» ante el mamporro y las posteriores apostillas linguísticas del mamporrero y del mamporreado – subtituladas ambas dos, por cierto, con gran liberalidad en su traducción- todo indica que lo real no estaba dejando ver lo verdadero, como ya viene ocurriendo en nuestra cultura desde la engañante caverna de Platón.

Pues, en siendo todos actores y actrices, y productores y productoras , y directores y directoras y, por no abundar más, en estando presente el equipo médico habitual de maquilladores y maquilladoras, ¿ nos vamos a fiar de un rostro compungido o de unas lágrimas lacrimosas?

¿No sería más bien que todo obedecía al desarrollo de un riguroso guión de un sketch, en el que la acción y la pasión estaban cuidadosamente preparadas y bien aliñadas con trajicómicas frases breves y contundentes , tipo «Leave my wife’s name out of your fucking  mouth»?

Pero, ¿para qué?

Mi hip´ótesis, añadida como comentario a la excelente crónica de Juan Zapater en su Ghost in the Blog, es que se trataba de dar visibilidad a un nuevo colectivo femenino marginado, el de las mujeres alopécicas – y me parece bien, que diría El Gatopardo- pues tal es, según dicen, la enfermedad que sufre  Jada Pinkett, la mujer de Will Smith, que al ser comparada por su calvicie con la actriz Demi Moore en la película La teniente O’Neil por el aparentemente torpe Chris Rock dio pie al comienzo de la sub-función.

Asumo que mi hipótesis es arriesgada, pero lo cierto es que casi todos los medios informativos han aprovechado este kairós , como siempre inesperado, esta irrupción de la eternidad en el tiempo de los y las mortales, para abundar como brotes de olivo en esta patología, entrevistando a pacientas y expertes.

Y si bien será necesario esperar un tiempo para confirmarla – la hipótesis, of course– no creo que llegue a ser tanto como ocurrió con el desocultamiento de las armas de inexistencia masiva en Irak, aunque todo habrá dependido de la habilidad del o de la guionista y de si leyó en su momento alguna edición crítica de algún libro de John le Carré.

En fin, de bofetones, guerras…y guionistas.

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