PASEOS DE MARZO 2022

TDAH (¿I?)

En el mundo educativo ha sido cada vez más frecuente diagnosticar de TDAH- Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad – a aquellos niños y niñas – ¿niñes?- que no podían seguir el ritmo del grupo porque se despistaban a menudo y que por otro lado iban a su bola compulsivamente. Yo mismo pude comprobar de primera mano la normalidad con que se aceptaba este diagnóstico cuando estuve al frente, in illo tempore, de un Departamento de Psicopedagogía.

Y , desde luego, no voy a discutir la sabiduría ínsita del DSM-5 ni a entrar en la pertinencia de la inclusión de este trastorno que, por otro lado, como en muchos otros casos – y casuística sí que la hay – se ha convertido en un cajón de sastre psico-pedagógico.

Sin embargo, como sociólogo-en-excedencia, no puedo dejar de constatar la existencia de todo un tipo de síntomas que se podrían considerar como formando parte de otra variante patológica, un tanto silente pero relevante que, creo , puede tener mucho que ver con la ya mencionada.

Me refiero a la proliferación de individuos ( individuas o individues) , pequeños grupos, y grupos mayores que no dejan de reclamar su visibilidad social en el ya de por sí alambicado mundo reivindicativo post-moderno tan amplificado por las redes sociales.

En estos casos – y también aquí la casuística haría las delicias de quienes tienen espíritu clasificatorio – se evidenciaría una necesidad drástica de atención por parte de terceros ( terceras o terceres) y su no consecución conllevaría acaso crisis de ansiedad de los sujetos (sujetas o sujetes) implicados, así como episodios compulsivos de violenta ruptura de la convivencia en el ámbito social inmediato o proyectivo.

Sin duda, todo lo anterior daría para mucho en clave psicológica, y no sé qué opinarían Decety o Cacioppo ,los colegas de la Society for Social Neuroscience. Tampoco estaría de más una perspectiva más política del asunto ,por ejemplo, la que analiza las nuevas reivindicaciones en un contexto histórico global – Manifiesto pospolitico, de Jorge Fernández Gonzalo.

Pero se me ha ocurrido que, dadas las aludidas características, se podría acuñar la expresión «Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad Inverso» (TDAHI) ya que , en tales casos , la problemática no provendría de una falta de atención de los sujetos – sujetas o sujetes– respecto de los estímulos exteriores, sino, por el contrario, de una falta de atención del mundo exterior hacia dichos sujetos – sujetas o sujetes.

Pero, por supuesto, estoy dispuesto a discutir mi propuesta en público y en privado – también en catalá- y/o , if necessary, a presentar la correspondiente Comunicación- la cosa no da para Ponencia- allá donde fuera justo y necesario…

IDUS DE MARZO

Ha pasado el idus de marzo y he sumado un año más a la cuenta de la vida, nada equiparable a la edad de una roca o de un océano… ¡ Ah seres de un día! que nos cantaba Píndaro.

En esta ocasión, además, la efeméride ha coincidido con la publicación de la columnilla – «entrada» que le dicen- número 1.300 de este blog dedicado a los paseos físicos y metafísicos que echó a andar allá por el 2016.

Y como siempre ,y ahora más si cabe, me he preguntado por estas escriturillas que nacieron de mixturas emergentes de la biblioteca de la Academia y de la botica de la Literatura.

Y he comprobado que, al cabo, todo lo publicado no ha sido , con alguna salvedad y ciertas licencias , sino una sucesión de breves ensayos en el sentido etimológico del término, es decir, intentonas más o menos acertadas de dar cuenta de lo que me rodeaba, sabiendo muy bien que me va más la síntesis que el análisis y la difusión que la investigación, por mucho que mi curriculum invierta aleatoriamente los términos.

Ha habido , sin embargo, temas una y otra vez recurrentes y recurridos, con ese cariz de la insistencia a veces tan pelma cuando no desasosegante. Y, sin duda- así lo he comprobado- la pandemia del COVID-19 se ha llevado muchas letras por todas las connotaciones que iban fibrilando en las relaciones personales, la educación, el trabajo, la sanidad, el comercio y hasta en el sexo, acelerando una revolución electrónica que ya se veía venir desde aquella otra gran crisis, diz que económica, de 2008.

Pero ahora las tornas han cambiado. La guerra de Ucrania está absorbiendo la atención,estimulada mayormente por una información que haría las delicias de Goebbels por su manifiesto carácter maniqueo y que exige respuestas emocionales inmediatas, torpes a fuer de primarias.

Aun así, y lo sabemos, la guerra pasará – un general de cuatro estrellas ha previsto su final como muy tarde para mayo- y más allá de la reorganización geopolítica y geo-económica que del conflicto y su resolución se haya generado, volveremos a lo que estábamos, o sea, hacia esta era post-covid que se anuncia de larga duración en terminología braudeliana y de la que nos habíamos olvidado…

¡A ver qué nos trae el próximo idus de marzo ! ¡ Y que no sea aquel «Tu quoque, fili mei?»  del año 44 a. C!

LA FÓRMULA 1(¿ y el mundo real?)

«En un mundo espectacular y significamentoso, buena parte de nuestras sensaciones más personales, deseos , emociones y conocimientos dependen cada vez en mayor grado, de esa eidosfera mediática y no del contacto o inmediatez con lo real…»

Y pues iba yo por la Gran Vía recordando palabra por palabra este párrafo tan denso del libro La risa del espacio, de mi colega de la UNED Luis Castro Nogueira, que había utilizado como cita en un ensayo in pectore que estoy escribiendo sobre este nuestro mundo virtual que nos rodea con sus redes- «Zoon elektronikón – Avatares de la posmodernidad» que acaso se intitulará – cuando he decidido hacer un alto en el camino y tomarme un buen café con leche y el correspondiente bollo de mantequilla.

Por lo general, esta deliciosa combinación que rememora en dulce el severo y salado hamaiketako de mi abuelo Vicente (Huici Lizarraga), suele estar acompañada por la lectura ojeada y hojeada de algún periódico en papel y en esta ocasión , ocupados con perfidia todos los demás, no he podido tener a mano (en sentido casi heideggeriano) sino el MARCA, el diario más vendido del país – sea este el que sea y con perdón.

Pues bien, casi se me ha atragantado el bollo cuando en medio de breves sobre fichajes, desafueros y lesiones , me he enterado por una columnilla lateral de que «ya en la pasada cita de la fórmula E en Riad volaron unos cuantos misiles que fueron interceptados y que en Arabia, dicen por desgracia , es casi diario». Y a pesar del lío de comas, me he enterado de que desde el año 2014 hay una lucha soterrada entre Arabia e Irán por el control de Yemen y de que , por ejemplo, durante el fin de semana pasado en el que se celebró el GP de Bahréin, los huties resistentes yemenies «dispararon misiles y drones contra las instalaciones de la petrolera estatal saudita Aramco»…

¡Caramba!- me he dicho a mí mismo en mi mismidad mismamente- ¡Otra guerra más de la que no tenía ni idea! Pero luego he comprendido que , a fuer de no ser un experto en relaciones internaciones – ni que nadie lo esperare- la ausencia de noticias al respecto se podía deber, así lo consignaba como de tapadilo el columnista, a que nadie en este conflicto «tiene el apoyo de EEUU».

Y claro, uno no ha podido evitar comparar esta ausencia mediática de largo recorrido con la inminencia mediática en ocasiones tan apologética por ambas dos partes, en relación a la guerra de Ucrania.

Y he vuelto para casa , a cumplimentar mis labores jubilares del otium cum dignitate, retomando in mente,las palabrillas del colega Castro Nogueira, y sobre todo aquellas que manifiestan nuestra impotencia ante Lo Real, sea lo que sea el Tal. Pues eso, oiga

PERROS (micro)

En tiempos en los que Josep Pla escribía su Humor honesto y vago, los perros o eran de caza o de vigilancia- Cave canem!-. Por lo general solían ser bastante grandes y asaz escandalosos aunque callaban disciplinadamente cuando así se les ordenaba.Los perros de compañía eran más bien escasos y mayormente considerados una chinoiserie de algunas viudas enjoyadas.

Pero los tiempos han cambiado- The Times They Are a-Changin’, que cantaba el Premio Nobel Bob Dylan -, la vigilancia se ha vuelto electrónica y, casi extinguida la caza ,abundan y mucho los perros de compañía.Aunque estos perros no son de cualquier tipo sino de las más variadas variantes de micro-perros.

Sobre esta fenómeno, hoy tan extendido, hay puntos de vista diversos. Así , elevando el alza metafísica, los hay quienes lo atribuyen a cierta deriva legitimista sobre los derechos de los animales, incluso de los más pequeños – ¿llegaremos hasta los virus y/o las bacterias? También están quienes atribuyen esta casuística a la necesidad de «un contacto emocional no problemático» (sic ),es decir, no interpretable por medio de palabras y, por lo tanto no discutible ,sin eludir ciertas connotaciones eróticas aunque sin llegar a los niveles de Caniche , la película de Bigas Luna, estrenada en 1979, que desató una gran polémica.

Otro sí, parece que el confinamiento sufrido como profilaxis del COVID-19 ha sido un gran impulsor de la micro-canofilia que, a fuer de actuar como entretenedor y entrenador emocional, ha servido también para liberar a sus amitos y amitas de los rigores del encierro , sin recurrir a mascotas extravagantes que haberlas, las ha habido.

En cualquier caso, gentes avisadas del mundo veterinario hablan de la inconsciencia de hacerse con este este tipo de canes que, en siendo en gran medida de diseño, presentan grandes descompensaciones orgánicas y severas dificultades fisiológicas que en, algunos casos, les conducen a una muerte súbita por sus reacciones ante tanta emoción desbordada o por un aplastamiento imprevisto.

Any way, todo sea por disfrutar del calorcillo de un micro-perro de bolsillo que de los fríos colmillos de aquel «homo homini lupus» que popularizara un tal Thomas Hobbes…

LA RUMIA ( y André Maurois)

Para conjurar estos tiempos oscuros, he vuelto a coger de la balda de imprescindibles de mi biblioteca Un arte de vivir  de André Maurois, publicado en la hoy lejana editorial mexicana Anaya. Lo he estado hojeando  y, sobre todo, releyendo aquellos párrafos que tenía subrayados.

Desde luego, es  un libro curioso  y acaso lo más curioso – pues lleva como  subtítulo Con el arte de pensar, amar, trabajar, mandar, envejecer – es el capítulo sobre «El trabajo del artista».

Dice Maurois- seudónimo, por cierto, de Émile Salomon Wilhelm Herzog -en ese capítulo que la vida del artista debe tener al menos tres partes. Una – humana la llama él – carnal y sentimental que le permita conocer a los seres humanos y sus circunstancias; otra de meditación y ensueño solitario, donde  rumiar lo vivido y  transformarlo en materia artística; una última, en fin, en la que, por medio del estudio de los grandes maestros y con la ejecución de pacientes ejercicios, se pueda obtener la suficiencia técnica que todo arte precisa.

Por si fuera poco, Maurois se adelanta a algunas de las preguntas más comunes respecto de los temperamentos artísticos y , por ejemplo, afirma que «el retiro total ( del mundo )…es malsano en la mayor parte  de los artistas», añadiendo , con Goethe, que «la  soledad es cosa bella cuando se está en paz consigo mismo y se tiene una labor definida».

¿ Se puede resumir mejor  la mayor parte de las dudas y problemas que se suscitan en el mundo de la creación artística? Probablemente no. A pesar de su pragmatismo, las consideraciones sobre el trabajo y la vida del artista que aparecen en Un arte de vivir  están a la altura de los Recuerdos del egotismo  de Stendhal, las Cartas a un joven poeta de Rilke o  la Carta a un joven que se propone abrazar la carrera del arte de Stevenson…

Así que he decidido  dejarlo sobre la mesa de trabajo, ahora que ya me encuentro en la edad del ensueño y de la rumia, y que , a diferencia de lo que decía Josep Pla que decía Salvador Dalí, aquello de que lo importante es que hablen de uno, aunque sea bien, ya no me importa casi nada…

(c) IBILTARIA www.vicentehuici.com/ibiltaria/

CRISTINA DE SUECIA ( de la mano de Dolores Juliano)

Greta Garbo ( Queen Christina,R. Mamoulian, 1933)

Si alguien todavía duda del valor del arte para sensibilizar y a la vez hacer reflexionar no tiene más que ver Cristina de Suecia (Queen Christina) , una vieja película dirigida por Rouben Mamoulian, estrenada en 1933  y en la que sobresale el protagonismo de Greta Garbo.

En esta obra maestra de la historia de la cinematografía, se da cuenta de la vida de una reina culta e ilustrada,que altera los planes pol´íticos preconcebidos para ella y que, como mujer, desafía las convenciones de su época hasta llegar a representar un rol sexual ambigüo, para garantizar su libertad y, según Roland Barthes, su pureza.

Y precisamente sobre esta reina singular que , al cabo, renunció al trono, la antropóloga Dolores Juliano (Buenos Aires, Argentina, 1932) ha escrito un excelente libro titulado La magia de la Razón. Memorias imaginarias de Cristina de Suecia. ( Dado Ediciones, 2022).

En ella, Juliano recrea unas memorias imaginarias, basadas en hechos reales reconstituidos cuidadosamente, pero interpretados libremente, que procuran describir desde una mirada antropológica el ambiente sociocultural del siglo XVII y que intentan dar cuenta de la compleja trama de influencias, afinidades y rechazos que llevaron a la reina Cristina de Suecia, filósofa a fuer de monarca absolutista, a ser coherente consigo misma.

El libro se complementa con una entrevista sobre las prácticas y experiencias de escritura de su autora que ha trabajado durante muchos años en Antropología de la educación, y en temas de género, inmigración y discriminación en la Universitat de Barcelona, siempre desde una perspectiva feminista.

KRIVINE ( Maverick)

Alain Krivine – Vicente Huici ( 30 de setiembre de 1978) Foto by Michel Sabalza

Ha muerto ya en la ochentena Alain Krivine ( 1941 – 2022), el gran líder europeo de la IV Internacional, un trotskista puro y duro, salido de las barricadas de mayo del 68

Como sus compañeros de viaje ya han repasado cariñosamente su vida,tan solo puedo aportar un testimonio ocasional, pero que en su momento me resultó muy interesante.

Y es que yo le entrevisté allá por el año 1978 con ocasión del I Encuentro de El Viejo Topo que se celebró en otoño en Barcelona y en el que participaron junto a Krivine gentes como Fernando Claudín , Ernest Mandel ,Gunder Frank, Lucio Magri, Ettienne Balibar o Gabriel Albiac, o sea ,lo más granado del pensamiento alternativo del momento.

Como mi inclinación in illo tempore era maoísta, y a la sazón aquello era más que un matiz, hubieron de intermediar mis amigos Silvia Fernández y Michel Sabalza- que además ejerció de fotógrafo.

Para no generar un intertextualidad inútil, prefiero ahora transcribir literalmente algunos párrafos referidos a este encuentro, extraídos de un dietario titulado 1978- El cuaderno rojo que algún día, quizá, vea la luz de las páginas impresas:

(30 de setiembre)

«Krivine es alto y serio y con su cazadora negra de cuero se asemeja más a un motorista o a un aviador que a un dirigente político. Habla pausadamente. Toda la conversación gira en torno a la profundidad del cambio que se avecina. Krivine piensa que tan sólo es una muda aparente que es lo que suele ser la implantación de un sistema democrático liberal. Apenas le pongo objeciones, pero supongo que para alguien como él que ya vive en una democracia republicana lo que aquí está pasando no tiene mucho interés si no es como un paso hacia la revolución y el socialismo. Para mí también tendría que ser así, pero lo cierto es que no lo es .

Hablamos de varios temas. Sobre la cuestión nacional, cita el caso de Quebec y Canadá. Y por fin,desembocamos en la polémica sobre la Constitución española que se está redactando. En este punto, Krivine es muy claro: “Debemos rehusar toda constitución que emane de la burguesía porque no es sino legalizar la explotación de los trabajadores. Para nosotros no se trata de elegir el color de la prisión, sino de romperla»…

Desde entonces han pasado muchos años. Mayormente, unos cuantos y unas cuantas han descubierto a lo largo de estos decenios que no eran revolucionarios, sino simplemente antifascistas. Y «ese es un descubrimiento que muchos hemos hecho después de morir Franco y no nos lo hemos clarificado suficientemente a nosotros mismos”,como decía por boca de uno de sus personajes Manuel Vázquez Montalbán.

Pero otros sí han seguido siendo revolucionarios, manteniendo la cazadora de cuero negra frente a la chaqueta de pana de mielero o a todo tipo de chaleco o de corbata, y ejerciendo de esa figura siempre tan necesaria de disidente crítico, de im/pertinente maverick… Como Alain Krivine…

LOS DESAYUNOS DE LOS MARTES (y Ucrania)

La Junta Extraterritorial del Desayuno de los Martes (1) se ha reunido hoy sábado y de urgencia a petición del juntero Mikel, y a partir de las 14 horas en el Periflú, co-sede oficial y eqüe-principal.

A la convocatoria han acudido presencialmente todos los miembros y miembras de la susodicha Junta, excepto Laura que se encontraba esquiando en Baqueira- Beret y que ha participado vía Zoom desde la Terraza Moët & Chandon.

Una vez aprobada el Acta de la Reunión anterior, nuestra juntera jurídica Amanda ha presentado una apostilla que deseaba adjuntar al Acta en cuestión que decía:»Para norte de desnortados y desnortadas, se hace constar que las siglas JEDM -Junta Extraterritorial del Desayuno de los Martes- no tienen significación militar alguna, ni deben confundirse con JEMAD, es decir, Jefe de Estado Mayor de la Defensa», lo cual que se ha aprobado dadas las circunstancias por unanimidad de los y las presentes de facto y de iure.

A continuación ha tomado la palabra Mikel que ha planteado la necesidad de debatir sobre la situación en Ucrania para lo cual ha leído algunos párrafos escritos por un tal Huici, tutólogo anti-tutólogo abertzale interno post-maoísta, y en la actualidad escéptico con tendencias místicas.

«Un pesao de la muerte» se ha oído decir a Laura en electrónica conexión, y así ha comenzado el debate. Koldo , insomne una vez más y recién salido de su guardia psiquiátrica, ha solicitado que se reprodujera «Ataque Preventivo De La URSS» (1983) de Polansky y el Ardor.A su vez Patxi ha sugerido recordar recordar «¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú» (1964) de Stanley Kubrick , o también, «In the Loop» (2009) de Armando Iannucci, para rememorar los avisos estéticos al respecto.

Escuchada la reproducción musicada, he debido cortar por lo sano el tarareo subsiguiente, y dispuestes todes a celebrar cine-forum sobre los films propuestos en la próxima Junta, tras un alto dedicado a degustar los segundos vermús preparados y sus alicuotas aceitunas,se ha retomado la discusión.

Marta, cambiando de tercio y haciendo uso de su vector fenomenológico, se ha hecho eco de que las muestras de solidaridad que se aprecian en «amplios sectores de la sociedad», y que llevan a acoger refugiados y a «comprar cajas extra de ibuprofeno» para enviar a Ucrania, se deben a que en la marea de reportajes sobre esta guerra figuran muchos niños y niñas rubios y de ojos azules, más próximos a nuestros cánones estético-éticos que los oscuros y desdentados que han ido apareciendo en los escasos reportajes sobre las guerras en Irak, Libia, Siria o Afganistán y que más bien mueven a la aporofobía. Su intervención ha recibido muestras de aprobación.

Itzi, que hasta entonces había permanecido en silencio, se ha quejado de que se traten temas como estos en esta Junta, pues «no llevan a nada»(sic) y que hubiera sido mejor tratar del lío que se está montando en el movimiento feminista con ocasión del reciente 8-M no ya , como antes, entre sus diversas corrientes, sino y sobre todo por el alcance de las reivindicaciones de los grupos LGTBIQ+.

Tomado que se ha el apunte al respecto para incorporarlo al próximo Orden del Día,tras otra ronda de vermús y aceitunas,se ha levantado la sesión a la 16 horas y trece minutos, encaminándose cada uno y cada una perhaps a sus domicilios de referencia

De todo lo cual doy fe ante diem IV Idus Mar. Anno DCCXXII ab Bilbao urbe condita.

[ firma ilegible]

(1)https://blogs.deia.eus/el-paseante/2016/11/20/dramatis-personae/

UCRANIA (y el rapto de Europa)

«Ganan los que saben cuándo luchar y cuándo no» dice en el capítulo XX el célebre tratado titulado El arte de la guerra ,atribuido a Sun Tzu o Sūnzǐ, general, estratega militar y filósofo de la antigua China ( IV-V a.C).

Viene lo anterior a que a lo largo de estos últimos días, mientras las tropas de la Federación Rusa ocupaban el sur de Ucrania y avanzaban por el norte hacia Kiev, se ha desarrollado una encendida discusión sobre lo que ya puede considerarse una invasión en toda regla.

Y efectivamente se ha resaltado , y muy cumplidamente- por ejemplo por el jurista de la Universidad del País Vasco Juan José Álvarez- que tal invasión conculca el Derecho Internacional, como en tantas otras ocasiones, siendo un buen y sonado ejemplo la invasión de Irak por parte de USA en 2003, desoyendo , además, la desautorización expresa de la ONU.

Aprovechando una rusofobia campante, prolongación acaso inconsciente del anti-comunismo de la URSS, ha habido descalificaciones fáciles hacia los dirigentes rusos, algunas toscas en su psicologismo primario – como las que vinculan la política de Putin o Lavrov con secuelas «de enfermedades venéreas» (sic), o históricamente muy torpes- las que los comparan con Hitler y sus adláteres.

Pero también han concurrido reflexiones sopesadas, muy necesarias cuando la opinión pública está cada vez más condicionada por las representaciones audiovisuales y las redes sociales, generando tan solo respuestas emocionales.

Entre ellas, algunas, como las del historiador de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova, han insistido en la necesidad de comprender la situación desde la pretensión de los dirigentes rusos de reorganizar las naciones eslavas – incluyendo a Bielorusia y Ucrania- para crear un cuerpo político definido frente a la OTAN , reivindicando a la vez su destacada participación en la derrota del nazismo en la II Guerra Mundial.

Otras, como las de la politóloga de FAES Mira Milosevich-Juaristi, han ido más allá, inscribiendo la invasión de Ucrania como una derivación de la Westpolitik del Kremlin que pretende bloquear la expansión de la Alianza Atlántica hacia su frontera occidental, así como la ampliación de la Unión Europea, sin contar con la voluntad de los países implicados.

Como se puede observar, en las citadas menciones y otras similares, el contexto del texto de los tristes hechos que se están desarrollando en Ucrania se vincula mayormente a la disputa por la hegemonía entre la OTAN y la Federación Rusa, mientras la otra gran potencia, China, a fuer de sentirse moderadamente solidaria con Moscú, ha propuesto actuar como mediadora entre las partes.

Y al respecto, lo m´ás sorprendente, por no decir ,que se podría, lo más sangrante es , más allá de la manifiesta conculcación de los acuerdos de Helsinki de 1975 y de Bonn de 1991 , la elusión descarada de Europa y de la Unión Europea como organización supraestatal en la resolución del conflicto.Una elusión incomprensible a la vista de los grav´ísimos trastornos económicos y sociales que va a conllevar y que ya se están comenzando a manifestar, como las subidas de precios de la energía o la acogida de millones de refugiados.

Este nuevo «rapto de Europa» que por el momento se presenta como negatividad , debería tornarse positivo, pues, viviendo de nuevo en propia carne un conflicto armado, algo que no ocurría desde 1945 salvo en la Guerra de la antigua Yugoeslavia (1991-2001), puede ser la ocasión para reforzar la Unión Europea. Un refuerzo que debería implementarse ahora políticamente en relación a la política exterior, pero que también debería en el futuro alicatarse en el ámbito fiscal, educativo, sanitario…y probablemente militar.

Y el primer paso debería ser actuar en este conflicto como Unión Europea y no como diferentes estados europeos , favoreciendo la interlocución y no estimulando ni siquiera indirectamente la carrera armamentística.

Porque hay que saber «cuándo luchar y cuándo no» ,y Europa, testigo de tantas luchas intestinas de las que casi siempre se han aprovechado intereses ajenos, debería aportar su larga experiencia…Así que contra El Rapto de Europa, ¡más Europa!

LAS ILUSIONES PERDIDAS ( la película)

Las ilusiones perdidas (Xavier Gannoli,2021)

«Lucien de Rubempré es rechazado por la baronesa de la que está enamorado. Entonces, busca venganza escribiendo artículos comprometidos»

Esta es la sinopsis que se ofrece del film Las ilusiones perdidas, de Xavier Gannoli. ¡Uf! Más vale que uno leyó en su momento la célebre obra de Honoré de Balzac, publicada en 1837, en la que se basa la película, y que suele seguir las recomendaciones cinematográficas de Juan Zapater en su blog Ghost in the blog.

Y claro, ni el film de Gannoli ni el libro de Balzac van de eso o, mejor, esa estupida síntesis es la manera de ningunear el fondo de la cuestión que no es otro que el de plantear ese tópico romántico del joven con aspiraciones literarias que abandona la Negra Provincia – que luego describirá con creces Flaubert en La educación sentimental (1869)- , para buscar el triunfo en La Capital, en cualquier capital, en este caso Paris.

Y en este punto la versión cinematográfica no desmerece del original literario ,aun más bien destaca los aspectos fundamentales del drama con excelentes actuaciones y una ambientación histórica que , conjurando un gran peligro, no anula a los protagonistas .

Entre tanto, secuencia tras secuencia, se describe vigorosamente la condición corrupta , arbitraria y vengativa del mundo literario y periodístico de la Monarquía de Julio francesa ( 1815-1830), modelo acaso de cuantos mundos literarios han sido y probablemente serán, y que fue en su momento hábilmente analizado por Pierre Bourdieu en su Las reglas del arte .Génesis y estructura del campo literario.

Al cabo, traicionado y arruinado, Rubempré, con su aristocrático «de» delante – tal que el «de» del mismo Balzac, en lo que se supone viene a ser su propio Bildungsroman -regresa a Angulema sin formar parte del amasijo ya informe de suicidas provincianos y fracasados que recogen cada madrugada las redes colocadas en el Sena.

Y a pesar de que pueda ser mejor volver que no haber ido, haciendo caso omiso a las recomendaciones de Pío Baroja al respecto, Las ilusiones perdidas , escrita por Balzac durante largas noches y a espuertas de café, queda y quedará para siempre como una gran obra , precedente de otras muchas , y de obligada lectura y reflexión para todo tipo de lletraferits.

En este sentido, la película de Gannoli no puede ser mejor introducción…

EL PODER Y LA GLORIA ( y Ucrania)

«Si vis pacem , para bellum», o sea, si quieres la paz, prepara la guerra, decía un viejo adagio latino basado en Epitoma rei militaris, del escritor del Imperio romano Flavio Vegecio Renato, y Karl von Clausewitz , afirmaba en su obra Vom Kriege ( De la Guerra, 1832) «La guerra es la continuación de la política por otros medios».

La diferencia entre estas dos afirmaciones es crucial a la hora de comprender, una vez más en sentido weberiano – que no explica para justificar – ,qué está pasando en Ucrania.

Porque el texto del relato que está llegando a través de los medios de comunicación con gran profusión audiovisual, en ocasiones más engañosa que empíricamente comprobable, anula mayormente el contexto y consecuentemente condiciona gravemente la interpretación.

Y si bien el texto es cruel y descorazonador , por solo mentar un intento de analizar el contexto, se puede citar un artículo titulado «¿Expansionismo de quién?» ,publicado recientemente en un periódico de talante conservador por José María Ruiz Soroa, un ensayista político a quien no se puede ubicar precisamente en el ámbito «bolivariano», sino más bien en el espacio ilustrado y liberal.

En dicho artículo, una vez aceptado que «Putin es es un autócrata despótico», Ruiz Soroa afirma que su política no obedece al intento de «rehacer por la fuerza el imperio soviético ni zarista», como se viene repitiendo una y otra vez por los «tutólogos» de turno, sino que defiende que «el cinturon de países que rodean a Rusia sea neutralizado», respetando, se podría recordar, los acuerdos Helsinki , de la época de la URSS, firmados en 1975 y los Acuerdos del 6 de marzo de 1991.

Y añade que, en este sentido, la política occidental, dirigida por USA ha sido «seguida sin más por la Unión Europea», preguntándose: «¿Por qué expansionar la OTAN y su misiles hasta la puerta de Rusia?¿Por qué Estados Unidos , cuyos intereses vitales no están en el Este de Europa, se empeña en una política alocada de acoso a quien ya no es su enemigo, pero tiene mucho orgullo y mucho miedo?»

Puede ser que la respuesta no esté tanto, o no solo, en el ideario político norteamericano en una reverberación de la doctrina Monroe , o en el correspondiente y ya señalado «lebensraum» del espiritu imperial ruso, sino también en las gigantescas presiones de los grandes lobbies armament´ísticos que deben vender sus productos y crear guerras donde nos las hay para incrementar la demanda.

En este contexto, el texto toma otras dimensiones, y por más que la guerra solo traiga destrucción y muerte,teniendo en cuenta que la conflagración tiene lugar en Europa, debería ser la Unión Europea quien postulara un acuerdo entre las partes sin ingerencias ni presiones mayores.

Y sobre todo que apartara de su acción exterior todo intento de escalada militar aun indirecto, reservándose acciones políticas en sentido estricto, es decir sanciones económicas – muy efectivas, según el Premio Nobel Paul Krugman– y , por supuesto, ayuda humanitaria.

Porque entre preparar la guerra por desear la paz y revertir la guerra en la política, hay una enorme distancia moral, desde luego, pero también una civilización, aquella que diferencia con claridad y distinción cartesianas entre El Poder y La Gloria de los dioses y las bestias…y La Humanidad de los mortales.

COLAPSO ( de Nagore Gartzia Fernández)

Se presentó ayer en la librería Louise Michel Liburuak Colapso, una obra de Nagore Gartzia Fernández. Participó en el acto Mari Luz Esteban, profesora de Antropología Social en la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) y figura referente del activismo feminista.

En un hábil diálogo guiado por Esteban, la autora fue desgranando las diversas partes del libro, que va recogiendo el testimonio de su experiencia personal de lo que desde Platón se denominó «la enfermedad sagrada» y hoy en día se conoce como epilepsia.

Dotada, como una nueva Atenea Promakos, de la lanza incisiva de la curiosidad intelectual aun en tiempos de oscuridad y del escudo de la metología cualitativa de la observación participante que conoce muy bien como investigadora universitaria- no en vano su tesis doctoral se tituló Difracciones amorosas: deseo, poder y resistencia en las narrativas de mujeres feministas -, Nagore Gartzia lleva a cabo un relato puntual festoneado de detalles íntimos y significativos cual si estuvieran envueltos con mucho cariño en la clámide de una nueva Atenea Parthenos.

El resultado es un texto a caballo entre el ensayo y la autobiografía, en perfecta consonancia con esa deriva actual de la escritura autodiegética tan de moda denominada auto-ficción, en el que se hace un buen repaso de la dialéctica de sometimiento / liberación que supone la práctica de la medicina considerada como regulación del bio-poder , o poder sobre el cuerpo, como en su momento caracterizara , por ejemplo, Michel Foucault.

Pero quizá, y algo de ello se puso de relieve posteriormente durante el coloquio, el acierto de Colapso pueda estar en su escritura misma, valiente, como adjetivó una de las contertulias, pero tambien singularmente efectiva, al dejar que la autora liberara la voz que salía de la propia ausencia de lenguaje en las crisis que experimentaba, construyendo así un relato de nuevo tipo que, como ya se sabe, es el eje de articulación de cualquier hecho creativo.

Una obra , en fin, que interesará, sin duda a quienes se dedican a la medicina , a la psicología o a la antropología , pero que también resultará sugerente para aquellos y aquellas que , como se dijo en la presentación, consideran que «la escritura nos ayuda a encajar, a comprender y a conocer».

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