REALPOLITIK: «Y DE LOS QUE SE OPONGAN,¿QUIÉN SE ENCARGA?¿NOSOTROS O VOSOTROS?»

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«Y de los que se opongan , ¿quién se encarga? ¿Nosotros o vosotros?»Algunos ( y algunas ) saben muy bien quién pronunció estas palabras  y quienes  no lo saben quizás es mejor que no lo sepan.

Los que se opongan. En todos los movimientos sociales, sobre todo si están muy estructurados, suelen surgir discrepancias. Si las discrepancias encuentran un cauce son abducidas, si no, se convierten en disidencias y generan nuevos movimientos que reclaman su legitimidad para serlo.

Así del judaísmo, una secta discrepante se convirtió en cristianismo, y en ella, a lo largo de los siglos, discrepancias varias conformaron  a ortodoxos y católicos y tambien a protestantes, y entre ellos a una multitud que compartió  la reclamación de una ortodoxia con la mística. Unos sobrevivieron , otros acabaron en la hoguera.

Cuando  en el siglo XIX, el mesianismo adquirió un caracter político ( Talmon, Mesianismo político, 1960-9), el sistema de abdución/exterminio de la discrepancia continuó operando vigorosamente. Lenin advirtió de que el izquierdismo era la enfermedad infantil del comunismo; Stalin de que el derecho a tendencia propugnado por los trotskistas atacaba directamente la unidad de acción del Centralismo Democrático; Trotski mismo, que acoger en un frente revolucionario a los campesinos era un peligro- después se añadió que los campesinos serían convertidos en obreros, y la pequeña y media burguesía  adherida por Mao, desearía convertirse en gran burguesía…Lenin murió aceptando la Nueva Política Económica, Trostski, asesinado, Mao olvidado…

Es de esperar que al calor de los tiempos, los modos de resolver las discrepancias hayan ido cambiando. Aún así, no será fácil porque el fondo de lo que se suele discutir es la  ortodoxia misma de la que los que se oponen se reclaman .Pero, en efecto, la única medida que garantiza una posible resolución es la apertura de un diálogo inmediato y sincero, y a poder ser, nada discreto, para que nada se oculte o se quede en el tintero.

De lo contrario siempre existirá la posibilidad de que los discrepantes, ya disidentes, retomen, si pueden, la iniciativa.Y siempre, también, habrá alguien  al otro lado, interesado en esa reactivación en perfecto cumplimiento de la dialéctica hegeliana.

Así que la pregunta sigue en pie: «Y de los que se opongan , ¿quién se encarga? ¿Nosotros o vosotros?»

Por si hay algún despistado ( o despistada) termino con un cita  muy propia de esta Semana de Pasión:»Quien pueda entender, que entienda»(Mateo,19:12)

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