TAPAS ( y «gentrificación algorítmica»)

( Ana Peña, 2016)

«Esta gente no sabe si está en San Antonio de Ibiza o en Sitges, solo que están en Spain«, he oído a un vecino de terraza refiriéndose a un grupo de treintañeros que ocupaban tres mesas vociferando en inglés y tirando de cañas. Y desde luego, y a pesar de este calor casi sahariano que nos informa, así parecían confirmarlo los pantalones cortos, las faldas cortísimas y, sobre todo, las chancletas unisex e uniformantes.

Al poco, ha pasado por la acera de enfrente un a modo de destacamento guiri multicolor, móvil en mano ,que se ha detenido en la siguiente esquina, ha iniciado su marcha hacia la izquierda, luego hacia la derecha y tras una breve discusión se ha encaminado hacia adelante.

Y es que ciertamente la ciudad parece una cota tomada y hasta la Gran Vía que en un agosto prepandémico solo era ocupación de quienes no habían aprobado ni el recreo, hogaño es una populosa cañada multilingüe que se abre al prado de un Casco Viejo en el que se puede comer la neo-tradicional bandeja de pinchos ( tapas dicunt ) de catering programado

Otro sí, hay que añadir que todo lo anterior ocurre bajo el beneplácito de quienes tienen el mando en plaza que, en viendo que no llegan suficientes y gigantescos cruisers, tienen la intención de incrustar en la ría de Gernika un Guggenheim 2.0 para que opere como gran aspirador turístico ( se calculan unos 300.000 visitantes/año, O, my God!).

Fatal desarrollo desigual el de estas tierras, siempre a remolque de todas las revoluciones en su carlismo enmascarado, que aboga por modelos periclitados, cual es el caso de una Barcelona destrozada por una gentrificacion algorítmica y de una Venecia ya en plena reconversión…Algo tendrá que ocurrir…¿Algo más?…para que…

-«Caballero, le importaría …Tenemos que montar la mesa para las comidas…- «¿A las doce menos cuarto?»

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