¿Y TÚ ( de qué grupo eres?)

«A parte de los nacionalistas, aquí solo hay dos grupos: los positivistas y nosotros, los marxistas …Y tú, ¿ de qué grupo eres?» me preguntó L.C.A. (no pongo su nombre porque ha cambiado varias veces de «grupo») cuando estaba a punto de inscribir en 1983 mi tesis doctoral en una Facultad de Filosofía y Letras sobre el filósofo e historiador Michel Foucault.

Y ante la constatación de que yo no formaba parte en aquel momento de ninguna de aquellas  familias – a pesar de mi abuelo jelkide Ataúlfo Urmeneta y de mi juvenil militancia maoísta como abertzale interno ( del «positivismo», no quiero ni hablar) – me despedí educadamente, volví a casa y coloqué en lo alto de la biblioteca los floppies flexibles de 5 1\4″ en los que guardaba mis especulaciones de marras.

Pero, como siempre me ha ocurrido por mor del kairós agradecido o de cierto sentido de la ocasión al que no es ajeno mi escepticismo teñido de un toque zen, pasados unos años, y a raíz de un accidente de autom´óvil que me proporcionó una baja de larga duración braudeliana, la Sociología llamó a mi puerta de la mano del sabio y polivalente catedrático Jesús Arpal.Se me abrió así la posibilidad de encarar algunas cuestiones que me traían de calle desde la adolescencia- como la identidad , la memoria colectiva o los sustratos sociales de las ideologías – desde un nuevo punto de vista.

Me percaté entonces de que en todo lo relativo a lo colectivo se precisa más una visión comprensiva, weberiana en sentido amplio, que dé cuenta de la objetividad de lo subjetivo en la acción social de los individuos y los grupos, que de explicaciones monocausales, sean estas econ´ómicas o políticas, o que se atengan a una documentación generada mayormente por letrados tan pagados ( también de sí mismos) como interesados.

Y otro sí, que ese deseo, ese intento de comprensión , en el que se pueden y deben articular aspectos varios, la interdisciplinareidad y el intercambio experiencial y reflexivo son fundamentales, y que cuando estas condiciones no se dan, o bien existe de manera manifiesta o sorda un oculto interés manipulador o una inocencia general básica.

Pues bien, a la vista de lo que veo y oigo, se hable del precio de la electricidad, del décimo aniversario de la deposición de las armas por parte de ETA o de la nueva ola en ciernes del COVID- 19, percibo poca inocencia, y no ya ocultos intereses, sino más bien expl´ícitos y hasta descarados … Y sobre todo que desde cualquier esquina, alguien, acaso un nuevamente travestido L.C.A. , me puede volver a preguntar aquello de «Y tú, ¿ de qué grupo eres? «

6 respuestas a «¿Y TÚ ( de qué grupo eres?)»

  1. Don Vicente ya sé que cada uno es lo que es, sobre todo si quiere serlo. Pero, a más a más, me gustaría que de vez en vez dejara de ser el intelectual que escribe y se convirtiera simplemente en un escritor. Más que nada por ir en consonancia con este rinconcillo suyo que se titula El Paseante. Mis respetos

  2. Bueno, a día de hoy los restos del marxismo están totalmente imbricados y contaminados por la disolvente ideología de Micaela Foucault, así que ahí puede haber una base para un acercamiento a L.C.A.

    1. Estimado/a corresponsal-no puedo deducir de su avatar su sexo y/o género:No creo que haya «restos de marxismo, pues como una ideología más continúa vigente y como tal da una perspectiva de la realidad. Tampoco creo que tales «restos» estén «imbricados» o «contaminados» precisamente por la «disolvente ideología» de una tal Micaela Foucault, pero si se refiere usted a Michel Foucault, más bien y por ejemplo, los análisis del bio-poder de este último fueron, son y serán un buen complemento al marxismo – no tiene usted más que hojear Vigilar y castigar o el primer tomo de Historia de la sexualidad. Por lo demás, yo ya no sé por dónde anda L.C.A, pero me da toda la impresión de que , como decía Günter Grass, de saberlo y volverme hacia él acabaría con una tortícolis aguda de tanto girar la cabeza hacia la derecha…

  3. Gracias por la puntualizacion, D. Vicente. Lo de “Micaela”, pues bueno, el corrector que hace estragos. En cuanto a lo “los restos del marxismo”, pues ¡quién le ha visto y quién le ve! Después del derrumbe estruendoso del bloque encabezado por la Unión Soviética, lo que quedan son los restos del naufragio. Como dijo Yanis Varoufakis en una reciente entrevista: “los economistas de izquierda podemos hacer una crítica más o menos razonada al capitalismo, pero no podemos proponer, a día de hoy, un modelo alternativo”. Más recientemente, en Argentina, Cristina Fdez. De Kichtner, ante un congreso de las Juventudes Peronistas ya advirtió a dichos jóvenes, todos con su correspondiente camiseta de “LA CAMPORA”, que el comunismo/socialismo real, se derrumbó con el Muro de Berlín y para el que tuviese alguna duda, les aconsejó que visionasen la película “Good bye Lenin”.
    En cuanto a la ideología de Foucault (no voy a poner el nombre por si acaso el corrector se enfada), pues obviamente, para gustos y opiniones, pero está detrás de las ideologías más disolventes y peligrosas en la actualidad, como la ideología WOKE o la INTERSECCIONALIDAD. En EEUU, desde sectores de la propia izquierda (Noam Chomsky p.ej.), se está comparando el ambiente creado por estas ideologías en diversas universidades y en parte de la sociedad de EEUU con el Mcarthismo de los años cincuenta del pasado siglo.

    1. Estimad@ corresponsal: El marxismo es un ideología y no hay que confundirlo con el socialismo o el comunismo, y menos con los Estados supuestamente socialistas o comunistas. En cuanto al caracter disolvente y peligroso de las teorías de Michel Foucault, me remito a mi anterior respuesta.

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