A Paco había que ir a buscarle a la puerta de la Bibliothèque Nationale, porque todavía pensaba que le podían secuestrar ( decía que los del GAL, ¿una de esas «cosas» que, al decir de Felip
Mes: septiembre 2016
De combinaciones de trenes
» Dice Simmon Leys en el prólogo de la traducción de las Analectas de Confucio, que Jorge Luis Borges dejó de leer una versión de un clásico oriental que decía “Poco le importa al
Un carta de Paola Florio desde Palermo
Me escribe Paola Florio desde Palermo y me comenta que en la Fondazione Famiglia Piccolo de Calanovella de Capo d’Orlando han organizado unas jornadas en las que se pretende comparar
Pío Guerendiáin
En aquel tiempo el pintor Javier Morrás dirigía la la Sala de Cultura de la Caja de Ahorros de Navarra, sita en la calle Mártires de la Patria de Pamplona (de qué mártires se trataba no hace
Solidaridad en tiempos de silencio
Mayormente me gusta planificar paseos muy largos, en sucesión de avenidas y bulevares (en París los cumplía hasta el agotamiento, siguiendo los consejos de Jules Renard; en Chicago, por p
La gilipollización de los intelectuales
Hoy, tras la lectura de un «artículo de opinión» en un periódico, he escrito esto en una servilleta del Café Iruña: «Lejos de mí criticar la importancia del trabajo intelectual pues
Patria(s)
Ha sido mentar al Patxi y aparecérseme como una voz-en-off. Quería quedar a toda costa y aquí estamos, en la terraza del Periflú bilbaino, dando cuenta de unas excelentes tortillas de
«Charada» o volviendo del Festival de Cine de San Sebastián
Día donostiarra, por aquello de acompañarle a Mikel al Festival de Cine. No le ha gustado nada de lo que hemos visto y es que el colega se ha quedado en las películas de Sidney Lume
De bombas y gaviotas.
Como la tarde está fría- cosas de setiembre- me he quedado en casa y he estado viendo una película de Francesco Rosi: Excelentísimos cadáveres, de 1975. La fecha no es para menos –
De pochas , chuletillas y caperucitas encarnadas
Estamos comiendo con unos amigos catalanes en Casa Cañas , en Arnedillo. El termómetro apenas si llega a los quince grados y cae un tenue sirimiri por lo que hemos renunciado a baña
