Yo era el segundo en la larga cola para entrar en el supermercado. Quien daba el nihil obstat para avanzar ( y de paso repartir unos guantes), un joven de rostro amerindio , charlaba con mi inmedia
Yo era el segundo en la larga cola para entrar en el supermercado. Quien daba el nihil obstat para avanzar ( y de paso repartir unos guantes), un joven de rostro amerindio , charlaba con mi inmedia