«Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a la risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invencion, el grave no la despr
«Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a la risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invencion, el grave no la despr