GAZA (lo que está en juego)

Es muy posible que con el paso de los años, el conflicto armado que desde hace un tiempo se está desarrollando en Gaza pueda ubicarse en un a modo de Guerra Mundial multifacética o híbrida de la que recientemente hablaba el historiador José Vicente Iriarte.
Y será conveniente, si duda, contextualizar este conflicto tanto en la coyuntura decadente y crispada del Imperio de USA como en el ascenso tan relevante de la Organización de Cooperación de Shanghái comandada por la República Popular de China y la Federación Rusa, y que en los últimos días ha incorporado a India y a Corea del Norte.
Pero aun así, y a pesar de que cualquier solidaridad con el pueblo palestino sea considerada por el conservadurismo mundial y local como una manifestación antisemita , la mera agresión que ya alcanza hasta desde la perspectiva internacional el carácter de genocidio,resulta inconcebiblemente amparada por el silencio de los países árabes y la cara de póquer de la Europa supuestamente ilustrada.
Y si bien es cierto que la República Francesa y la República Federal de Alemania , puntales de la Unión Europea, atraviesan una fase de deterioro político y profunda crisis económica, no está de más recordar que los valores democráticos y liberales que se consolidaron tras la Segunda Guerra Mundial son precisamente los que ahora se están poniendo en jaque con el avance del espíritu iliberal que toma su forma principal en el ascenso de la extrema derecha.
Por todo ello, y más allá de condenas siempre necesarias ante la barbarie desatada, es importante, muy importante, que los medios de comunicación puedan acceder en vivo y en directo a las zonas en conflicto para que a la vista de la información clara y distinta, se pueda mostrar a quienes manifiestan su desapego o su escepticismo lo que está en juego, que no es sino aquel conjunto de reglas básicas para la convivencia mundial a las que ya aspiraba Immanuel Kant en La paz perpetua, una obra publicada en 1795…
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IZQUIERDA ( el futuro de la )

Uno de esos viejos colegas de la extrema izquierda, de los que un amigo me confesaba que se han vuelto tan de derechas que para atisbarlos ahora acaba uno con tortícolis, decía en su último, digamos, artículo y aprovechando la polémica actual sobre el genocidio de Gaza ,que «la izquierda es antiburguesa y antisemita» y por lo tanto «está contra los ricos y contra Israel, porque Israel (por extensión, los judíos) es rico y los palestinos son pobres».
Una vez sobrepasada la sorpresa inicial ante este esquematismo general básico- ciertamente impropio del catedrático emérito que lo ha suscrito- parece no obstante que resulta acertado en la primera parte de la primera parte, o sea , en lo de que la izquierda, tal y como se estructuró desde Marx y Engels ( y Bakunin) es , en efecto, antiburguesa, considerando a la burguesía la clase dominante del capitalismo opresor.
Ahora bien, lo que venga a significar ese sentimiento anti-burgués es quizá lo que haya que discernir hoy en día, porque más allá y más acá de los extremos que siempre se tocan, y una vez despejadas las obsesiones gran-nacionalistas, lo que suele quedar por defecto es más bien una socialdemocracia muchas veces en el límite de la democracia cristiana.
Y sobre este discernimiento , otro ex-combatiente de otro matiz colorado ha sintetizado ,en una sugerente columna, como izquierda «a las corrientes que apuestan por la igualdad entre los seres humanos por encima de todo tipo de barreras -sociales, de sexo, de género, de etnia-, que propugnan un mejor reparto de la riqueza, no abandonar a nadie a su suerte, fomentar la colaboración social como mejor método para enfrentar los problemas», y , consecuentemente, ha publicitado las siguientes consideraciones sobre las balizas que circunvalarían su espacio político y que serían : la defensa de la democracia; el sostenimiento y perfeccionamiento del Estado y de los servicios públicos; y , por fin, el impulso a uniones, alianzas, estructuras o instituciones supranacionales que ayuden a gobernar y encauzar la globalización.
Como se puede deducir, parecería que a la izquierda no le quedaría en estos momentos y ante las amenazas autoritarias sino profundizar en el asentamiento del llamado Estado del Bienestar, en una nueva fase de despliegue hegeliano del Estado liberal y constitucional, muy en la onda de aquello que ya apuntaba Antonio Gramsci en aquella famosa frase que decía en 1917 (Masse e partito): «El programa liberal integral se ha convertido en el programa mínimo del partido socialista…»
Pues eso, que diría un Paco Umbral…
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EL AGUJERO ( y el alcalde le dijo al obispo)

Más de una vez , muchas en realidad, me he referido al desastre urbanístico que se ha producido en el barrio bilbaíno de Abando como consecuencia de las sucesivas irregularidades surgidas en torno al proyecto Bizkeliza, promovido por la Diócesis de Bilbao.
Una insólita recalificación municipal, las modificaciones sucesivas del proyecto con la inclusión sorprendente de una clínica privada , el derribo acelerado del edificio anterior en condiciones extremas de ruido y polvo, la ocupación de la calzada circundante y por fin la quiebra de la constructora adjudicada han tenido como consecuencia un gran agujero pestilente en el lugar en el que hipotéticamente iba a elevarse una gigantesca edificación.
Cierto es que ante esta sucesión de despropósitos , una gran parte del vecindario, agrupado en la asociación Abando Habitable y Saludable ha mostrado a lo largo de los últimos años su oposición a este proceso confuso y abstruso, por no mentar la contradictoria dimensión ética de una institución religiosa que debería (de) apartarse de cualquier especulación urbanística, pero hasta ahora las autoridades con mando en plaza han estado mirando para otro lado.
Sin embargo, y ya sin duda dada la actual y penosa situación, finalmente el Ayuntamiento de Bilbao ha denegado al Obispado la prórroga de la licencia de obra por lo que no se podrá llevar a cabo su construcción.
En este sentido, y según ha informado Europa Press, el concejal delegado de Planificación Urbana ha decidido «declarar caducada» la licencia otorgada el 29 de diciembre de 2021 «para la construcción de un edificio equipamental» en el número 2 de la calle Barraincua, «por no haberse ejecutado -ni prácticamente iniciado- las obras en el plazo autorizado».
Además, el Consistorio ha ordenado también que en el plazo de tres meses se restituya la urbanización al estado original, lo que exige eliminar los recrecidos provisionales, retirar las barandillas, reponer aceras y aparcamientos y pintado de líneas, así como sustituir el vallado perimetral actual de chapa metálica por un cierre de solar «que garantice su conservación en buen estado».
Es de agradecer que la autoridad competente haya puesto un punto y final – aunque sea provisional, pues la decisión muncipal se puede recurrir- a este desastre que se llevó por delante el singular edificio de la Escuela de Magisterio y sus emblemáticas palmeras, lugar característico del barrio.
Y es también de esperar que, tras cinco años de cerrazón ominosa, la Diócesis, propietaria de la parcela, acceda a partir de ahora a negociar sobre su uso futuro, toda vez que ya no puede argumentar que el asunto símplemente le cayó en suerte como herencia del antiguo obispo, el hoy arzobispo de Burgos que ya tiene sus propios líos con las monjas de Belorado…
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TXIKI Y OTAEGI ( quousque…?)

«¡Txiki ,Otaegi, el pueblo os salvará! gritábamos en manifestaciones de las que ya casi nadie se acuerda o que algunos prefieren olvidar.
Pero no, el pueblo no los salvó y el 27 de setiembre de 1975 , hoy hace cincuenta años, fueron fusilados junto con los militantes del FRAP José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y Humberto Baena, en un último golpe de autoridad de un Francisco Franco ya senil.
Pero como decía, aplicando el dicho a otra cuestión, mi abuelo jeltzale Ataúlfo Urmeneta, «abertzale sutsua» según Napartarra, La Verdad aparece como una bella virgen, pero cuando te acercas resulta insoportable su fétido aliento.
Y tal parece que esta ocurriendo en el cincuentaavo aniversario de estos crímenes de Estado, pues tirios y troyanos reivindican una única y contrapuesta Verdad sobre unos muertos que, como es lógico, ya no pueden hablar ni, por lo tanto ,defenderse.
Pues , cumpliendo las previsiones de Henri Bergson y Maurice Halbwachs, unos y otros configuran una memoria selectiva , individual y colectiva, según los intereses de hogaño , reforzando un relato sobre el significado de lo que ocurrió antaño.Y así ,hay quien los ve como antifranquistas pero no como revolucionarios, como revolucionarios independentistas, como inocentes separatistas, como simples delincuentes y hasta tal que brutales y psicópatas asesinos
Pero en el fondo,y una vez más, está la cuestión de la naturaleza de ETA, organización en la que militaban los susodichos, asunto sobre el que se continúa opinando en muchas ocasiones sin mayores profundidades, eludiendo el contexto histórico y las sucesivas condiciones y coyunturas sociopolíticas.
Lo cual lleva a no comprender este fenómeno armado en el sentido weberiano, y a tener que escuchar simplezas como » ETA nunca tenía que haber existido» que no deja de ser un brindis al sol , pues también y con la misma contundencia e inanidad se podría decir » La dictadura franquista nunca tenía que haber existido».
Y ante esta falta de rigor intelectual y político, y a pesar de algunas evocaciones sinceras por claras y distintas, no queda sino apartarse de cualquier fétido aliento y recordar una vez más aquello del Quousque tandem abutere patientia nostra?
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DETALLES ( entre la vida cotidiana y Gaza)

«Voy en un tranvía demorándome, como es mi costumbre, en fijarme en todos los detalles de la gente que tengo delante. Para mí, los detalles son cosas, voces, frases…»
Este breve párrafo pertenece al Libro del Desasosiego, de Fernando Pessoa, pero podía pertenecer a El quadern gris de Josep Pla o , incluso, a alguno de los dietarios del hoy olvidado Peter Handke, por ejemplo a Ayer, de camino.
Todos ellos, en algún momento de su extensa obra, han dado cuenta de una vida cotidiana alejada de mayores trascendencias, en la que los menores aspectos se convierten en acontecimientos y en los que La Historia, que siempre, dicen, absuelve o condena, se difumina en pequeñas historias.
Predomina así la duración sobre el tiempo del reloj sin que pueda ser abducida por ningún significado mayor de alg´ún dios celeste o terrestre, al cabo un deus ex machina.
Pero con la pérdida de toda trascendencia y en esa atención flotante consecuente se entra en aquel mundo de la pseudoconcreción del que hablaba el hoy también olvidado Karel Kosij que, junto con Agnes Heller ,intentó dar cuenta de los cambios sociales que se nos avecinaban con el cambio de milenio.
Pero a veces, como en estos momentos, algunos hechos,tal como nos llegan a través de ese zoon elektronikón en que nos han constituido los nuevos medios de comunicación, desvían la atención de los detalles menores y cotidianos hacia los detalles mayores porque se presentan como ineludiblemente dramáticos.
Tal es el caso de lo que está sucediendo en la franja de Gaza que, independientemente de suponer en el registro de La Historia un episodio más de la reorganización del Sistema u Orden internacional surgido de la Segunda Guerra Mundial, resulta una cruel matanza retransmitida en directo, día a día, hora a hora. casi minuto a minuto.
Y así, sin quererlo o desearlo, en algunos casos lo trascendente vuelve como indignación y se formaliza en acción, una acción que además puede ser acaso la última oportunidad para que la izquierda progresista tenga un eje de articulación frente al iliberalismo rampante.
Y por este camino en el que la intensa vivencia de los mínimos detalles alterna con la no menos intensa de los detalles mayores parece que circula la lucidez en esta década del siglo XXI…
(c) by Vicente Huici Urmeneta
